Si bien el continente no está experimentando cambios climáticos tan rápidos como el Ártico, las nuevas investigaciones muestran cada vez más que la Antártida no es inmune al calentamiento, como algunos científicos teorizaron anteriormente.
En las últimas décadas, la Antártida también ha visto una cantidad bastante angustiosa de pérdida de hielo: entre 2008 y 2015, la pérdida de hielo en el océano en el continente aumentó en 36 mil millones de galones por año (Getty Images)
Para la ciencia supone un desafío predecir hacia dónde va a evolucionar el gran continente blanco, lo que si parece claro es que esa transformación afectará al clima del conjunto del planeta alterando las condiciones de vida de todos los seres vivos que lo habitamos (REUTERS)

