Nova Editorial: la soberbia y la vanagloria de uno solo, puede llegar a matar a todos

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Por Noemí M. Sánchez.

 

“La soberbia”: se trata de actos de superioridad frente a los demás, que provoca un trato distante y despreciativo hacia un pueblo.

 

Basándome en la realidad de los hechos lamentables por cierto en nuestra comunidad de Pueblo General Belgrano, se abre un abanico de espanto y de terror ante nuestra situación sanitaria, el abandono, la desidia son marcas registradas ante un presente y futuro casi incierto para nuestros vecinos.

 

Derechos a tener una mínima calidad de asistencia a nuestra salud, es materia pendiente y libretos viejos de discursos de la ambición política que no tienen limites a la hora de manipular con sus artilugios moderativos y trasformados según la temporada actual.

 

Un discurso que los auto condena por si solos, los hechos son tan contundentes, que no podemos mirar hacia otro lado como que acá nada paso. Vivimos conformes a lo que nos dicta el sistema pero llegó un punto en que algo, normalmente una situación desagradable como el fallecimiento del bebé Mateo tiene que abrir un debate en nuestras conciencias, estamos en crisis. Esta tragedia nos tiene que hacer dar cuenta que estamos totalmente vunerables ante cualquier emergencia o accidente que podamos padecer.

 

Como así el día trae consigo 24 horas, también nadie esta libre que nos pueda pasar alguna desgracia en algún momento, no somos inmortales, pero si podemos pedir, peticionar, reclamar por nuestros derechos a tener una ambulancia que funcione, a un médico de turno y la sala de emergencia abierta todas las horas del día y de la noche, es justo.

 

En esta editorial quiero dejar constancia de mi gran preocupación por la increíble carencia que padecemos en materia de salud, cada uno de nosotros tiene que evaluar en sus propias conciencias como padres que somos, que es lo que queremos, seguir en este desierto de incertidumbres de lagrimas por no contar con un lugar donde atendernos como corresponde, o seguir aplaudiendo y alimentando la vanagloria de un pobre hombre, que cree que la mano de Dios está a su favor.

 

 

No Señores, no nos equivoquemos, si somos calientes, o somos fríos, podemos cambiar nuestras posturas ante el actual, peligroso, panorama, pero si somos tibios, seguiremos padeciendo y lamentando más abandono y muertes en carne propia.

 

“La vida es cuestión de prioridades, valen demasiado tu propia vida, la de tu familia, amigos y vecinos”.

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