Las protestas contra el Gobierno fueron masivas y la oposición copó la calle tras el escándalo de las vacunas

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The protests against the government were massive and the opposition took to the streets after the vaccine scandal.

Hubo banderazos, caravanas y carteles en Plaza de Mayo, el Obelisco y varias ciudades de la Argentina. Dirigentes de Juntos por el Cambio estuvieron en las marchas y Mauricio Macri celebró la convocatoria. En Olivos, sindicalistas enfrentaron a los manifestantes.

Desde que se destapó el escándalo por las vacunas VIP, el Gobierno intenta atenuar sus efectos en varios frentes. Sin embargo, las movilizaciones de este sábado fueron masivas, se replicaron en diversos puntos del país y evidenciaron que el rechazo a la gestión de Alberto Fernández es cada vez mayor.

El #27F fue la primera marcha contra el oficialismo en el año y tuvo su epicentro en Plaza de Mayo, aunque se extendió al Obelisco, la Quinta de Olivos, Santa Fe, Mendoza, Córdoba, Rosario y Mar del Plata. Varios dirigentes de la oposición, como Patricia Bullrich, Martín Lousteau, Mario Negri y Alfredo Cornejo, se hicieron presentes. Vía Twitter, el expresidente Mauricio Macri celebró las protestas.

Sindicalistas afines al Gobierno agredieron a los manifestantes en los alrededores de la residencia presidencial. Hubo trompadas, corridas, empujones y forcejeos. Por esa razón, la Policía debió montar un cordón divisorio para controlar los desmanes. De un lado de la barrera se cantaba la marcha peronista, del otro sonaba el Himno Nacional.

En ese contexto, Alberto Fernández se prepara para enfrentar un clima áspero en la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso, prevista para el lunes. El Presidente calificó como “una payasada” las reacciones a partir de la revelación de la existencia de un vacunatorio VIP en el Ministerio de Salud. Culpó a los medios y aseguró que “no hay delito por colarse en la fila”. La oposición, mientras tanto, busca capitalizar el escándalo.

#27F: Bánderas, cánticos y bolsas mortuorias.

La movilización tuvo lugar una semana después de que estallara la bomba que involucró principalmente al Ministerio de Salud y derivó en la salida de Ginés González García del Gobierno. Con los hashtags #27F y #Argentinazo, la convocatoria fue difundida en las redes sociales por referentes -principalmente- del PRO y del radicalismo.

El Presidente, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, González García y Carla Vizzotti, su sucesora al frente de la cartera de Salud, fueron los principales destinatarios del rechazo de los manifestantes, que comenzaron a poblar la Plaza de Mayo, el Obelisco y el resto de los focos de la movilización poco antes de las 17. Bocinazos, banderas argentinas, consignas contra el Gobierno y el cántico “que se vayan” predominaron la escena.

Una imagen que se destacó frente a la Casa Rosada fue una fila de bolsas de consorcio que simulaban llevar dentro cadáveres. Todas tenían grabada una inscripción: “Estaba esperando la vacuna, pero se la aplicó…”, y un destinatario puntual. Algunos de los apuntados fueron el ministro de Economía, Martín Guzmán; el embajador en Brasil, Daniel Scioli; la presidenta de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; “el hijo de Moyano”; “los sobrinos de Ginés”; y “los pibes de La Cámpora”

Algunas de las polémicas bolsas mortuorias que fueron colocadas en el piso frente a la reja de la Casa Rosada.

La iniciativa, que provocó una encendida reacción de Alberto Fernández, fue de Jóvenes Republicanos, una corriente interna del PRO que responde a Guillermo Dietrich, según indicaron fuentes del partido a TN.com.ar. Desde el espacio que dirige Patricia Bullrich hicieron saber que la propuesta “no gustó”, aunque buscaron correr el eje de la polémica y minimizarla: “El centro es el que se robó las vacunas, no el que expresa mal la bronca”.

“Que el Presidente pida perdón”, el reclamo de los opositores.

En diálogo con TN, Patricia Bullrich dijo que “nosotros sentimos que la vacunación VIP de la oligarquía K es algo que rebasó el vaso, es algo indigno. Es una situación por la que todo el mundo tiene angustia, y es un sentimiento de injusticia muy profundo. Por eso decidimos salir a la calle para acompañar a las personas mayores, al personal de salud y a los docentes que no pudieron vacunarse porque primero se vacunaron los oligarcas K”.

La exministra de Seguridad agregó que “la Argentina debe ser un país donde no haya privilegiados para el uso de la vacuna. Ojalá que el presidente Alberto Fernández pida perdón por todo esto el próximo lunes en el inicio de las sesiones ordinarias en el Congreso”.

Otro que estuvo desde temprano fue Mario Negri, presidente del interbloque de Juntos por el Cambio en Diputados. “La gente se movilizó por indignación. Faltan vacunas y sobra inmoralidad en el gobierno. Cualquier familiar de los 10.000 argentinos que murieron desde que se comenzó a vacunar puede pensar que si tenía una cuña se salvaba”, cuestionó.

El legislador opositor arremetió también contra los jóvenes militantes que fueron inoculados. “¿Por qué se vacunan los chicos de La Cámpora? La soberanía popular no te da derecho de hacer lo que quieras con la ley. Hoy acá protestan radicales, socialistas, peronistas. Protesta el vecino que tiene miedo de que la vacuna no le llegue”, profundizó Negri a este medio.

El actor Luis Brandoni, otro de los presentes, consideró que el vacunatorio VIP “fue un escándalo vergonzoso”. A su lado, el dirigente PRO Hernán Lombardi opinó que “hay que tener el estómago de acero para hacer lo que hacen. Al Presidente (Alberto Fernández) no le importan los hechos, sino que le importa que los argentinos no nos enteremos. Por eso todo el tiempo buscan mecanismos de encubrimiento”.

“La nueva ministra (Carla Vizzotti) dijo que eran solo 10, y resulta que son cientos de miles de vacunados VIP que les sacaron la vacuna a gente que realmente la necesita”, se quejó el extitular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos.

Alberto Fernández desalentó la contraofensiva y Mauricio Macri “emocionado”

Del otro lado de la vereda, el Partido Justicialista (PJ), la CGT y movimientos sociales comenzaron a convocar a una movilización en apoyo a la administración del Gobierno. La marcha se llevará a cabo el 1 de marzo en el Congreso de la Nación, donde Alberto Fernández enfrentará a la Asamblea Legislativa en la apertura de sesiones ordinarias. El acto se realizará a las 12 y será transmitido por cadena nacional.

Sin embargo, este sábado el Presidente se adelantó y envió un mensaje directo a la militancia para desalentar la convocatoria. “Agradezco a todas las organizaciones políticas y sociales que han convocado a acompañarme el lunes próximo en ocasión del discurso que daré para dar apertura a las sesiones ordinarias del Congreso Nacional”, expresó Fernández a través de sus redes. “Con mi sincera gratitud antes que nada, les pido que sigamos dando el ejemplo y que esta vez cada uno siga mi mensaje en forma remota. Desde sus casas o desde sus lugares de trabajo. La pandemia aún nos ataca”, agregó.

En tanto, Mauricio Macri aludió a las marchas y afirmó que “los argentinos no van a permitir los abusos y atropellos del Gobierno”. A través de Twitter, el expresidente se mostró “emocionado y contento” por las manifestaciones.


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