¿Ruptura entre Romero y Maslein?

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Rupture between Romero and Maslein?.

“Llámelo al Gobernador y si él quiere que me vaya, que me pida él la renuncia, porque entre él y yo no hay nadie más en el medio”, la respuesta del jefe que descolocó a la Ministra.

El pasado 9 de agosto, el Portal de Ricardo David, se hizo eco del llamado del Presidente de la Nación, Alberto Fernández al Gobernador de la Provincia, Gustavo Bordet.

No fue un llamado cualquiera, todo lo contrario, para el Gobierno entrerriano fue devastador, el propio presidente le exigía al Gobernador una limpieza trascendental en su gabinete.

La gestión de Bordet estaba atravesando su peor momento, corrupción, ajuste a trabajadores y jubilados, un nivel de deuda pública que ha hundido a las arcas públicas, déficit por todos lados, abandono al sector privado –el más golpeado por la pandemia-, inacción y desidia en materia ambiental, de seguridad, de asistencia social y sanitaria.

La imagen del Gobernador y su gestión, y con ella la totalidad de sus funcionarios parece ser irremontable.

Para colmo de males, a pesar del ajuste, el Gobierno provincial está perdiendo estrepitosamente contra el coronavirus.

Los casos aumentan y el Gobierno había abandonado a su suerte a los ciudadanos, en la capital entrerriana, los controles nunca se hicieron, y el resultado fue un brote incontenible.

En medio de esta crisis, la relación con el único que puede llegar a darle una mano se tensaba aún más con un llamado telefónico exigiendo renuncias.

La comunicación provenía de un fuerte trascendido proveniente del propio círculo íntimo de Bordet, el motivo: “las declaraciones públicas de altos funcionarios sobre la incapacidad del gobierno provincial para hacer frente al virus”.

Concretamente en la mira Nacional estaba la Ministra Rosario Romero quien, en declaraciones a la prensa, admitió públicamente la incapacidad de la Policía de Entre Ríos para ejercer los controles de la cuarentena, a la vez que cuestionó las medidas tomadas por las autoridades de Salud.

Las palabras de la ministra se produjeron  luego de que el parque Urquiza y diferentes espacios públicos de la capital provincial se vieran llenos de gente durante los fines de semana, sin respetar las distancias, sin usar barbijo, compartiendo mate y demás descuidos en cuanto a lo sanitario.

A raíz de ello, la Ministra Romero admitió ante los medios la incapacidad de la policía provincial para hacer cumplir la cuarentena y las exigencias del Gobernador Bordet y de la ministra de Salud, Sonia Velázquez.

Romero declaró que ejercer los controles “es prácticamente imposible”, desautorizó a Velázquez y criticó solapadamente al presidente al afirmar que con el nuevo decreto “se prohíben hasta las reuniones familiares”, fue un verdadero sincericidio.

Como no podía ser de otra manera, los cuestionamientos llegaron a oídos de Fernández, quien, al otro día, se comunicaba con Bordet para pedirle renuncias, así lo relataron personas muy allegadas al mandatario provincial en una partida de golf en un conocido club de la capital entrerriana.

Puntualmente, según estas declaración, el Presidente le cuestionó a Bordet que no podía tener “ese tipo de funcionarios” en su gabinete, haciendo alusión no solo a Romero sino también a otros funcionarios de primera línea que también se habrían expresado con críticas hacia las medidas tomadas.

A pesar del pedido de renuncias del Presidente, esa es una medida que Bordet evita tomar, por lo que su reacción fue convocar a una reunión en el Centro de Convenciones.

El llamamiento fue para la Ministra de Gobierno, Rosario Romero; de Salud, Sonia Velázquez; el jefe de la Policía de Entre Ríos, Gustavo Maslein; el fiscal de Estado, Julio Rodríguez Signes; el intendente de Paraná, Adán Bahl, e integrantes de los Comités de Emergencia Sanitaria provincial y municipal.

La mira estaba exclusivamente puesta en la ciudad de Paraná, ya que de los hechos surgía el gran abandono institucional y su consecuente brote de COVID, a esa altura incontrolable.

Tras el encuentro, se produjeron decisiones, proviniendo así los “rigurosos controles”.

Allí, luego de que la ciudad fuera declarada de circulación comunitaria del virus, el mandatario aseguró que “habrá rigurosos controles Paraná” y por la tarde se instaló un fuerte operativo en las zonas del Parque Urquiza y demás espacios públicos para limitar la circulación de vehículos.

Hasta barricadas de tierra existen actualmente en los fines de semana para evitar la circulación más que de personas, de vehículos.

Frente a estas fuertes medidas el Gobernador pudo disuadir la exigencia presidencial, salvándose así el pellejo de Romero, la principal apuntalada para ser separada de su cargo.

Sin embargo, el pedido desnudo una fuertísima interna o encontronazos existentes en la cúpula de la cartera de seguridad, puntualmente entre la letrada y el jefe de la policía, Gustavo Maslein.

Las versiones a las que accedió este Portal son extremadamente viables y contundentes y dan cuenta de que tras estos hechos, es decir, la exigencia presidencial de dimisión y la inmediata reacción del Gobernador de hacer aquello que tras 5 meses de aislamiento nunca había hecho, esto es controlar, Romero, hábil para evadir responsabilidades, aparentemente quiso transferirlas, convocando de manera urgente a Maslein.

La idea de Romero, según indicaron a este medio, fue exigirle mayor compromiso porque finalmente siempre las consecuencias las debía asumir ella ante el gobernador.

Sin embargo la respuesta de Maslein no fue en absoluto la esperada por la Ministra, el jefe de la policía se negó a concurrir a su convocatoria.

Impávida por la ausencia total de mando, según relataron aquellas versiones, la propia Ministra  llamó a Maslein por teléfono, “jefe necesito que de manera urgente venga a mi despacho”, habría inquirido la Ministra, el dialogo posterior y las manifestaciones del jefe no se le habrían ocurrido a otro funcionario o funcionaria.

Mire Doctora, ya le mandé a avisar y se lo ratifico: no voy a ir, no tengo nada que charlar con usted”, es la respuesta que relatan fuentes inobjetables a este Portal.

Como no podía ser de otra manera, la contestación indignó aún más a la Ministra quien intentó contrarrestar manifestando “¿pero que se piensa Maslein?, yo soy la Ministra”, sostuvo Romero sacando chapa.

“Mire doctora, yo no tengo nada que hablar con usted, llámelo al Gobernador y si él quiere que me vaya que me pida él la renuncia, porque entre él y yo no hay nadie más en el medio”, culminó Maslein dejándole bien claro a quien responde.

Insistimos, el llamado y el dialogo surge de una muy fuerte versión que producen y reproducen fuentes inobjetables a este medio, dando cuenta de una relación que de larga data no viene nada bien y que se habría roto completamente tras las propias declaraciones de la ministra y el pedido de renuncia presidencial.

Motivos existen y sobrados para dar por cierto los trascendidos: la última vez que Romero y Maslein se mostraron juntos, al menos eso surge de las publicaciones en las redes de la ministra, fue el 6 de agosto, es decir, en la previa de sus lamentables declaraciones que le valieron fuertes cuestionamientos ni más  ni menos en la órbita presidencial.

Fuente: El Portal de Ricardo David.


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