“Quedamos tirados”: trabajadores viales denuncian la desidia en las zonales, sin barbijos, alcohol ni insumos

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“We are thrown”: road workers denounce the laziness in the zones, without chinstraps, alcohol or supplies.

Los trabajadores apuntan contra el director de Conservación, Urrutia, el coordinador Administrativo, Hugo Sid, y la administradora Alicia Benítez, por el gravísimo abandono del organismo vial.

Trabajadores de la Dirección Provincial de Vialidad, al igual que productores entrerrianos, denuncian el grave abandono que padecen las zonales de diferentes puntos de la provincia, lo que hace imposible la conservación de los caminos.

De acuerdo con lo que señalan desde las distintas zonales, desde que retornaron a trabajar tras el aislamiento decretado por el presidente, el organismo vial no les provee los insumos necesarios para poder cumplir con sus tareas minimizando el riesgo de contagio de coronavirus.

Según los trabajadores, no les dan barbijos ni alcohol en gel o al 70%, por lo que ellos mismos deben procurarse los elementos para desempeñarse de forma medianamente segura.

Pero la desidia no se limita solamente a los insumos necesarios para afrontar la pandemia, sino que aseguran que los que son imprescindibles para que las zonales puedan funcionar tampoco llegan.

Las maquinarias, sostienen, no funcionan porque los más diversos motivos: la mayoría están rotas, o directamente quedaron obsoletas a la espera de reparaciones que no llegaron. Algunas esperan por algún repuesto que la central no envía, y para las pocas que sí podrían funcionar no hay combustible.

Desde las diferentes zonales afirman que en la actualidad hay decenas de motoniveladoras que no se pueden poner en marcha porque no cuentan con la gasolina necesaria, lo que se hace visible en el pésimo estado de los caminos.

Los trabajadores sostienen que se comunican con el director de Conservación Vial, Eduardo Urrutia, que recientemente fue acusado de direccionar compras y contrataciones en las zonales, para que eleve la problemática a la administración central para recibir respuestas.

Sin embargo, sospechan que el funcionario directamente no pasa los reclamos, debido a la falta de respuestas que hay de parte de las autoridades.

Por otra parte, afirman que las dos licitaciones que realizó la Dirección Provincial de Vialidad por más de 80 millones de pesos para comprar cubiertas fue totalmente desperdiciada, ya que las cubiertas que se adquirieron son lisas y no permiten que los vehículos tengan la tracción necesaria para desarrollar las tareas necesarias.

De este modo, denuncian que se trató de un verdadero despilfarro, ya que los vehículos siguen sin poder funcionar porque las cubiertas adquiridas no son los apropiadas, por lo que los caminos provinciales siguen sin tener la conservación necesaria.

Además, sostienen que la falta de insumos que si algún vehículo llegara a tener una pinchadura, pueden pasar incluso semanas hasta que se haga la reparación, debido a que la central no envía los materiales necesarios.

Por otro lado, sostienen que cuando finalmente los trabajadores logran salir a la ruta para realizar alguna reparación, en ocasiones deben quedar varias horas en el camino a la espera de que los pasen a buscar, por las fallas que presentan los vehículos.

Por esa desidia, apuntan no solo contra Urrutia, sino también contra el coordinador Administrativo, Hugo Sid, y la administradora Alicia Benítez, por el gravísimo abandono del organismo vial.

Sid, que recientemente hizo nombra nada menos que a su hija en Vialidad, sería también uno de los que direccionaría compras y licitaciones, por lo que los trabajadores viales de diferentes puntos de la provincia afirman que los problemas con la millonaria compra de cubiertas y demás se deberían a sus irregulares gestiones.

Todo esto ocurre, afirman, con el aval de la administradora, Alicia Benítez, que está imputada en la Justicia en la causa por la Cumbre del Mercosur por sobreprecios en contrataciones millonarias que generaron un gravísimo al erario entrerriano.

La administradora, sostienen es quien avala y firma las compras y licitaciones, incluso aquellas teñidas por la irregularidad, como la más reciente, en la que se desestimaron dos ofertas por no ser “convenientes a los intereses”, según expresaron los funcionarios.

De acuerdo con los trabajadores, la desidia y el abandono de las zonales, así como también los direccionamientos de compras y licitaciones son una constante, que no solo perjudica a los viales que no pueden realizar sus tareas como corresponde, sino que también genera un grave daño a las arcas provinciales, ya que el estado de los caminos se sigue degradando.

Fuente: el Portal de Ricardo David.


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