La ligó el ‘Pirula’, que le echó la culpa a Busti, Cresto y Urribarri

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She was linked by ‘Pirula’, who blamed Busti, Cresto and Urribarri.

Temor en el gobernador y en el funcionariado a que el escrache que recibió el coordinador Jakimchuk en un restaurante de Concordia se naturalice en toda la provincia.

El actual coordinador de Turismo y Producción de la Costa del Uruguay, Luis Edgardo Jakimchuk, sufrió un escrache días atrás en un reconocido restaurante y café de Concordia por parte del propietario del local, ubicado en la esquina de 1° de Mayo y Pellegrini.

Según se viralizó en las redes sociales y confirmó el propio ex diputado, el dueño del local lo invitó a retirarse luego de efectuar fuertes críticas al peronismo local, provincial y nacional.

La defensa que esgrimió el ex legislador Jakimchuk llamó la atención de propios y extraños: argumentó que los ladrones son otros, y culpó por la crisis económica y social de la provincia a los ex gobernadores Jorge Pedro Busti y Sergio Urribarri, y a la familia Cresto.

Llamativamente, el funcionario no nombró al actual gobernador, Gustavo Bordet, que lleva más de cinco años al frente de Entre Ríos y que fue durante ocho años intendente de Concordia, hoy ubicada en todos los informes como la provincia más pobre del país.

Lo que se preguntaban tanto quienes fueron testigos presenciales del hecho como quienes lo escucharon de parte de terceros era si Jakimchuk no lo nombró a Bordet porque le estaba cumpliendo un mandado al gobernador o porque si lo mencionaba tenía que acompañar con la renuncia al cargo que le había dado Bordet, como le ocurrió a Alejandro Bahler.

Fue Bordet quien designó al ex diputado como coordinador de Turismo y Producción de la Costa del Uruguay, cuando nombró a Ángel Vázquez para el mismo cargo pero en la costa del Paraná.

Más allá de los pormenores del caso, el escrache que sufrió Jakimchuk no sorprende porque no es el primero que ocurre en una provincia que atraviesa una crisis económica sin precedentes y salpicada con preocupante frecuencia por denuncias de hechos de corrupción.

Es por ello que tanto el gobernador Bordet como sus funcionarios temen que escraches de este y otro tipo se naturalicen en toda la provincia y se hagan moneda corriente, más aún cuando este hecho se dio justamente en Concordia, la llamada capital del peronismo, lo que preocupa aún más.

Es que en la ciudadanía hay un gran descreimiento de la clase política provincial, que se acentúa en el sector privado, duramente golpeado por la pandemia y por las medidas del gobierno provincial que, en lugar de brindar apoyo y contención, aumentó las tarifas y recrudeció la presión impositiva.

Así, mientras hay funcionarios cada vez más ricos, el resto de la sociedad está cada vez más empobrecida, no solo por las consecuencias económicas de la pandemia, sino también por los desmanejos de la cosa pública.

Por ese motivo, en los diferentes sectores de la economía privada, así como en la ciudadanía en general, hay un gran hartazgo para con la clase dirigente, y ese descontento comienza a ser exteriorizado de diferentes maneras.

Los escraches son cada vez más frecuentes y en la dirigencia provincial, en el gobernador y en sus funcionarios hay un temor real a que se naturalicen en todo el territorio entrerriano.

En esta oportunidad lo sufrió Jaimchuk, que llamativamente lo salvó a Bordet y acusó a otros, pero el cansancio de la ciudadanía hace prever que episodios de este tipo se darán con más regularidad en la provincia.

Fuente: El Portal de Ricardo David.


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