mié. Ene 27th, 2021

“A mí papá lo mataron” el durísimo descargo contra las autoridades de IOSPER

Difunde en las redes

“They killed my dad” the very harsh defense against the IOSPER authorities.

“Cuando la desidia, la indiferencia, la corrupción e inoperancia llega a matar, no pueden seguir impunes”, expresó la hija del dirigente y agregó que “nos hicieron tener que recurrir a la justicia para intentar resguardar su salud, su vida, y aun así con dos fallos favorables buscaron seguir demorando su intervención”.

Valeria Degregorio, hija del dirigente social Juan Degregorio que falleció el pasado diciembre tras casi un año de lucha contra la desidia y la corrupción en el Iosper, publicó un sentido y duro comunicado en el que pidió la renuncia de las autoridades de la obra social:

El comunicado completo:

MÍ PAPÁ NO SE MURIÓ, A MÍ PAPÁ LO MATARON.

Mi papá quería vivir, luchó (luchamos) por eso.

Él quería sanar, sentirse mejor para seguir disfrutando con su familia, para irse con sus hermanos a pescar, para llevar a su nietos al rio (su río Paraná que tanto amaba), disfrutar de las comidas en familias, reclamar asado a su yerno y después no dejarlo hacerlo (porque no podía con su genio), él quería más atardecer sentado en la puerta con mami, le encantaba que lo visitemos pero más le gustaba creo yo visitarnos (como extraño que suene el teléfono y escucharlo del otro lado del celu diciéndome “Abrime” anunciándose) le encantaba visitar a sus hijas aunque nos rezongaba cada vez que lo retábamos para cuidarlo…Él quería seguir viviendo, recuperar fuerzas para seguir brindándose a la comunidad, a su club, a la vecinal, para seguir militando….quería seguir “puerteando” saludando a los vecinos y levantando la mano con una sonrisa a cada bocinazo, esperar la visita del “hijito” y de su “yernita” como él les decía (siempre haciéndonos reír con algún bolazo como ese, siempre tratando de contagiar un poco de alegría, con su humor, a su modo). Mí papá quería vivir, quería seguir haciendo planes…y nos lo arrebataron.

Mi papá era mi confidente, mi compañero, mi amigo; él me enseño a luchar, él odiaba tanto como yo las injusticias, era un fiel defensor de la justicia social, siempre solidario, brindándose y ayudando a los demás desde su lugar desde su posibilidad pero siempre tendiendo su mano a su comunidad, siempre desinteresadamente con amor, desde el corazón…corazón que cuando le falló y necesitó de los demás, de su obra social, no encontró en algunos la misma mano amiga que él solía brindar, no encontró la solidaridad, la empatía de todos, que necesitaba para que lo acompañen al tener que luchar (lamentablemente) por su derecho a la salud, a la vida…vida que no tiene ni nadie le debe poner precio.

Él creía en la bondad, era un soñador, aun creía en la humanidad, y por eso le dolió tanto, se sintió defraudado, abandonado por muchos, pero No por todos, gracias a Dios y eso era lo que lo alentaba a continuar a no rendirse, a luchar….pero todo esfuerzo es en vano cuando la desidia gana, cuando la desidia mata.

A mi papá lo mató la desidia que lo ahogó en tristeza….lo y nos hicieron agonizar un año entero, vivir con dolor, con angustia, con desesperación, con bronca, con incertidumbre e impotencia, con miedos que lo fueron debilitando, que lo fueron matando; no les importó ni se sensibilizaron, aun en este contexto (pandemia-aislamiento), nos hicieron tener que recurrir a la justicia para intentar resguardar su salud, su vida, y aun así con dos fallos favorables buscaron seguir demorando su intervención, seguir llenándolo de desesperación e indignación, seguir machacando sus fuerzas hasta la rendición, deteriorando su salud día a día… y así llegó casi sin fuerzas a operarse (casi un año después), y todo fue en vano, la desidia ganó, fue una condena a muerte.

Ese día a pesar de la pandemia y que sabíamos que no nos iban a dejar verlo, presintiendo el peor desenlace, salimos con mi hijo y un dibujito que él le había hecho, con todo su amor para su abu que era como su papá, para intentar darle un poco de fuerzas, aquellas que les habían arrebatado….pero no llegamos a tiempo… Mi hijo se quedó con su dibujito en la mano escuchando la peor noticia de todas, y viéndome derrumbarme…No era su tiempo de partir y menos así, no se merecía nada de eso, mi papá merecía vivir.

En una de nuestras últimas charlas, donde mi papá sumergido en el dolor, lloraba desconsolado como un niño, completamente angustiado, hundido en la desesperación e indignación, me hizo un pedido entre lágrimas: “no permitas que lo que nos están haciendo se lo hagan a otra familia, que sigan impunes y que este sufrimiento sea en vano”….y por eso acá estoy, tratando de cumplir con su último deseo, más allá de todo mi dolor, tratando de cumplir con lo que él me pidió.

Que esto llegue a donde y a quien tenga que llegar, para que todo lo que pasó mi papá, lo que pasamos nosotros, no lo sufra nadie más. La muerte de mi papá es el resultado de la desidia que le hizo pagar con su vida, “dirigentes” como ese no pueden estar ni seguir frente a un organismo que le compete la salud de los entrerrianos, no pueden seguir impunemente matando, tienen que hacerse responsables, quien está frente de este organismo y el médico en el cual mi papá confió y cuyos intereses se vieron nublados por su “relación” con la obra social, quien permitió que primara sus intereses personales por encima de su juramento, por encima de la vida.

Es de común conocimiento la mala administración que se lleva adelante en esa obra social. ¿A cuántos más se le va a permitir que con inoperancia y desidia maten, a cuantas familias más se les va a permitir torturar? ¿Cuántos nietos y nietas más deben perder a su abuelo? ¿Cuántas familias más debemos perder a nuestro papá? Son responsables y no pueden seguir impunes. Basta!…a mi nadie ni nada me va a devolver a mi papá, ni el abuelo a mi hijo; pero Sí pueden ayudarme a cumplir con su último deseo. No puedo devolverlo a la vida pero Sí puedo alzar la voz y luchar para cumplir con el pedido que me hizo mi viejito entre lágrimas, para evitar que otra familia sufra como la nuestra, evitarles la agonía que nos hicieron pasar; la salud es un derecho y no se negocia, no tiene precio.

Cuando la desidia, la indiferencia, la corrupción e inoperancia llega a matar, no pueden seguir impunes, menos aun cuando nuestro gobierno Nacional y Provincial viene velando por la salud de los entrerrianos, viene predicando y priorizando el cuidado de los más vulnerables y de nuestros adultos mayores; lo que nos pasó no puede seguir sucediendo, no se puede seguir permitiendo políticas, administraciones como las de los que están frente al IOSPER, que van en contra de las dictadas por nuestro gobierno y que matan. No se pueden seguir naturalizando estas prácticas, no se puede continuar permitiendo, menos aún, en organismos que tienen en sus manos la salud de los entrerrianos y entrerrianas, la salud no es moneda de cambios “señores”; que el sufrimiento, agonía y muerte no quede impune, no sean en vano. Que ninguna otra familia, que ningún otro entrerriano ni entrerriana tengan que seguir dependiendo (su salud y su vida) de estos victimarios.

Si te (les) queda algo de humanidad, renuncia (renuncien)…permitan a mi papá al menos descansar en paz.

#LaDesidiaMata

#IOSPER

#PermitanAMiPapáDescansarEnPaz

#TeExtrañoPapá

Fuente: El Portal de Ricardo David.


Difunde en las redes

Comentarios

comentarios