2 millones de pesos para combatir el COVID en el Senado, aunque nadie va a trabajar

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2 million pesos to fight COVID in the Senate, although no one is going to work.

La contracara a las denuncias de policías, personal de Salud, empleados de Vialidad y de casi todas las reparticiones públicas acerca de que no les dan insumos y los obligan a concurrir a las oficinas sin desinfecciones, exponiendo totalmente a los trabajadores.

La desidia del gobierno provincial en cuanto al cuidado de los trabajadores estatales frente al coronavirus es una constante que se viene denunciando desde que se decretó la cuarentena, en marzo.

En un primer momento, con todas las reparticiones públicas cerradas, las denuncias llegaban desde el personal de Salud, quienes sostenían que en la primera línea de batalla contra el coronavirus no tenían los insumos necesarios básicos, como barbijos, alcohol en gel, guantes y demás.

A medida de que las actividades se fueron abriendo y que la administración pública retornó al trabajo, los reclamos comenzaron a aparecer desde los más variados sectores, entre los que se destacan los de Vialidad, en donde se registraron varios casos positivos, y, principalmente, la policía, otra de las líneas de batalla fundamentales en la lucha contra el virus y donde también se detectaron numerosos infectados.

A pesar de que hubo contagios, el gobierno provincial desoyó los reclamos de los trabajadores y los insumos siguen escaseando.

Muy distinta es la situación de la Cámara de Senadores, a la que por decreto se destinó un millón ochocientos mil pesos para “la adquisición de bienes e insumos requeridos para hacer frente a la emergencia sanitaria”.

El Senado de la provincia, desde que se declaró la cuarentena ha sesionado en limitadas oportunidades y de manera virtual, con la presencia física en la Cámara solamente de la presidenta, Laura Stratta, los presidentes de los bloques, y el personal estrictamente necesario para el desarrollo de la actividad legislativa.

Es por ello que la suma destinada, de casi dos millones de pesos, parece sumamente exagerada, más aún cuando el resto de la administración pública suplica al gobierno provincial por insumos para que el trabajo en las oficinas cuente con las mínimas medidas de prevención.

Hasta el momento, la denuncia de los empleados de casi todas las reparticiones es la misma: los obligan a ir a trabajar sin brindarles los insumos básicos, que ellos mismos deben procurarse, y sin desinfecciones.

En Vialidad provincial, fue emblemático el caso de una misteriosa desinfección que se realizó prácticamente a escondidas pero solamente en las oficinas de las autoridades, mientras que los trabajadores seguían expuestos.

De hecho, la sede de la DPV en Paraná registró varios casos de trabajadores contagiados, aunque las actividades continuaron como si nada hubiera ocurrido.

Es más, en uno de los casos positivos, la titular de Vialidad, Alicia Benítez, y el resto de las autoridades, confirmaron el contagio al resto de los trabajadores con una llamativa demora, ya que lo dieron a conocer luego de que el paciente estuviera internado por tres días.

Algo similar ocurrió en la Comisaría 12 de Paraná. Allí se registraron varios casos de agentes, a pesar de lo cual las autoridades se negaban a cerrar la comisaría y realizar la desinfección correspondiente.

Allí también el personal, pidiendo resguardar nombres por temor a represalias, denunciaba que la protección era solamente para las autoridades, mientras que los agentes estaban totalmente expuestos.

Por si eso fuera poco, recientemente se conoció que en el Hospital de La Baxada, el principal centro de internación de personas infectadas con coronavirus en la provincia, se habían adquirido barbijos truchos que no brindaban la protección correcta al personal.

También al comienzo de la pandemia se hizo viral el video de un chofer de ambulancia de la provincia que demostraba cómo el camisolín que el gobierno le había dado para trasladar pacientes con cuadros sospechosos de coronavirus se rompía apenas intentaba ponérselo.

Otro significativo ejemplo de la desidia y la desprotección del gobierno para con sus propios trabajadores fue la acción de amparo interpuesta por trabajadores de salud de Concordia, intimando a las autoridades provinciales a que les proveyeran los insumos necesarios para protegerse del virus.

La contracara a las desesperadas denuncias de los trabajadores públicos que temen por su salud y la de sus familias porque el gobierno provincial los deja expuestos al coronavirus, son los casi dos millones de pesos de las arcas públicas que se destinan al Senado.

La Legislatura de la provincia tiene un presupuesto de 1900 millones de pesos, de los cuales mil corresponden a la Cámara de Senadores.

A pesar de que los legisladores provinciales prácticamente no han sesionado en el año, y que la mayor parte de las veces lo hicieron de manera virtual, desde los sillones de sus casas, el presupuesto se sigue gastando con normalidad, al punto tal de que la provincia le giró 167 millones por el funcionamiento del mes de julio, en el que solo hubo una sesión.

Aunque el Senado de la provincia en estos momentos funciona con muy poco personal, el gobierno provincial amplió el ya generoso presupuesto de mil millones del Senado y le otorgó 1.800 millones para adquirir insumos para afrontar el coronavirus.

En tanto, en los hospitales públicos, en las comisarías, en las diferentes reparticiones estatales, los trabajadores son forzados a concurrir a sus lugares de trabajo sin los insumos para protegerse del virus.

Fuente: El Portal de Ricardo David.


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