Un metal 15 veces más caro que el oro desata una ola de robos de caños de escape en EE.UU.

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A metal 15 times more expensive than gold triggers a wave of exhaust pipe thefts in the US.

La cotización mundial del rodio, componente esencial para la filtración de gases contaminantes, se disparó a precios asombrosos y dio lugar a un nuevo rubro delictivo.

INNEAPOLIS, Minnesota.- En una sola semana, al taller mecánico de Andrew Reichenbach en la ciudad de Minneapolis llegaron tres Mitsubishi con el caño de escape serruchado de raíz. Los ladrones iban tras el metal precioso escondido en prácticamente todos los autos que circulan por Estados Unidos, tan demandado que se paga 15 veces más que el oro.

“Para que se hagan una idea de la cantidad de estos robos, solamente en mi taller recibimos entre 60 y 70 casos”, dice el mecánico. “La mayoría de los clientes llegan intrigados, no entienden por qué alguien haría algo así”. El elemento metálico en cuestión se encuentra en una pieza cilíndrica y voluminosa llamada convertidor catalítico, o catalizador, que contiene una malla en forma de panal de abeja que filtra los gases del escape del motor.

Hay pocos datos de la cantidad de robos a nivel nacional en Estados Unidos, pero los informes de noticias revelan que el año pasado hubo miles de robos de catalizadores, una moda delictiva que fue creciendo a la par del aumento del valor de unos de sus componentes esenciales: el rodio, un elemento químico de color blanco metalizado que se deriva de la producción del platino y el paladio, y que tiene una capacidad inigualada para extraer los contaminantes más tóxicos que emanan del escape de un vehículo.

El rodio cotiza actualmente en el mercado por alrededor de 27.000 dólares la onza troy (31,1 gramos), más que un Toyota Prius recién salido del concesionario. Hace apenas tres años, cotizaba a solo 1700 dólares la onza troy.

Pero para entender esa disparada de precios y de robos, y saber cuánto tiempo más pueden estar por las nubes, hay que remontarse a más de una década atrás, hasta la Gran Recesión global de 2008, y seguir sus efectos hasta que convergieron con la catástrofe económica que causó la pandemia el año pasado en Sudáfrica, de donde proviene el 80% del rodio que circula en el mundo.

Antes de la recesión de 2008, las minas sudafricanas producían platino, pilar de las exportaciones del país y que se utiliza en una amplia variedad de productos, desde joyería hasta la industria pesada. Y lo siguieron haciendo durante la recesión, creando un inmenso superávit de platino que persiste hasta el día de hoy.

Pero como el rodio es un subproducto de la producción de platino, solo se produce cuando las empresas mineras obtienen ganancias por el platino, algo que tal vez no ocurra hasta dentro de unos años, a medida que disminuya el excedente del metal precioso acumulado.

El oro sigue siendo un valioso elemento para todo tipo de lujos, pero el modesto rodio lo supera en el mercado negroEl oro sigue siendo un valioso elemento para todo tipo de lujos, pero el modesto rodio lo supera en el mercado negro.

“Como hay mucho metal en el mercado, los precios están bastante bajos desde hace tiempo”, dice James Wellsted, vocero de Sibanye-Stillwater, el mayor productor de platino y rodio del mundo. Y ni siquiera el astronómico precio actual del rodio justifica un aumento significativo de la producción de platino, al menos por el momento, aclara Wellsted.

Trazas de otros metales.

Cada unidad de mineral extraído contiene usualmente un 60% de platino, 30% de paladio, entre un 8% y un 9% de rodio, y trazas de otros metales, dice Emma Townshend, ejecutiva de Impala Platinum, otro importante productor sudafricano del sector de metales derivados de la explotación de platino. Los representantes del sector minero dicen creer que la escasez de rodio y su consecuente alto precio se prolongarán al menos hasta 2025.

Parte de la escasez también responde al comportamiento de la demanda. A medida que algunos países de Europa, América y Asia oriental van elevando sus estándares para la emisión de gases, es esperable que los vehículos nuevos requieran más rodio en sus filtros de escape. Y en países como China, la demanda de automóviles no para de crecer.

Lara Smith, fundadora del grupo de investigación del mercado minero Core Consultants, dice que si bien la escasez de rodio supera las 150.000 onzas, es probable que ese déficit siga creciendo hasta que se encuentre un sustituto o haya un vuelco masivo a los vehículos eléctricos, que no necesitan rodio.

“Hay ciertos metales que no siguen la dinámica fundamental de la oferta y la demanda, porque nadie va a instalar una mina solo para extraer el rodio”, dice Smith. “El rodio siempre se extraerá o no se extraerá en función del platino”.

Y la pandemia no hizo más que profundizar la escasez. En Sudáfrica, la poca extracción de platino que quedaba se frenó del todo entre abril y noviembre, cuando el gobierno encontró la forma permitir la actividad minera sin poner en riesgo a los trabajadores. En marzo pasado, la producción también se vio interrumpida por una explosión en una gigantesca mina de platino.

Estos factores, sumados al superávit de platino y la creciente demanda de rodio, hicieron que el precio de un metal que ya era raro y costoso se fuera a las nubes. Actualmente, la industria automotriz mundial gasta decenas de miles de millones de dólares al año en metales para la fabricación de catalizadores.

“Nosotros solemos decir que el rodio es el más precioso de todos los metales. La gente recién lo nota ahora, pero realmente el rodio ha sido el commodity de mejor rendimiento de los últimos tres o cuatro años”, dice Wellsted. Y agrega que los catalizadores robados luego ingresan al mercado de la chatarra. Cada convertidor suele contener alrededor de 400 dólares en rodio, además de otros numerosos componentes.

“Es como una pandemia dentro de otra pandemia”, dice Reichenbach, el mecánico de Minneapolis. “Los Mitsubishi parecen ser el nuevo y principal objetivo de los ladrones, y quién sabe qué vendrá después”.


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