Una rápida y heroica intervención policial evitó una tragedia. La oficial Gladys le practicó maniobras de reanimación a la pequeña Zoe mientras la trasladaban de urgencia al hospital.
SAN MIGUEL. – Lo que comenzó como un control de rutina en la vía pública se transformó en una carrera contra el reloj para salvar una vida. Una oficial de la policía bonaerense se convirtió en heroína al reanimar a Zoe, una bebé que había dejado de respirar y presentaba un cuadro crítico. Gracias al rápido accionar de la fuerza, la pequeña llegó a salvo al centro de salud.
El dramático episodio, que fue difundido por Mediodía Noticias, ocurrió mientras los efectivos realizaban un operativo de control de motocicletas en la calle. En ese momento, la madre de la menor se percató de que su hija no reaccionaba y, desesperada, comenzó a pedir auxilio a los gritos.
Segundos dramáticos y maniobras de rescate.
Al notar la gravedad de la situación, los agentes actuaron de inmediato. La oficial Gladys tomó las riendas de la emergencia al notar los alarmantes signos físicos de la menor.
“La bebé estaba cianótica (con una coloración azulada en la piel por falta de oxígeno). Le hice RCP combinado con la maniobra de Heimlich y fui monitoreando constantemente sus signos”, explicó la agente sobre los primeros auxilios que le brindó en el lugar.
Ante la falta de tiempo para esperar una ambulancia, los uniformados tomaron la decisión de subir a la madre y a la bebé a un patrullero para trasladarlas de urgencia al hospital más cercano. Otro de los policías que participó del operativo relató la tensión del viaje: “En el trayecto fuimos controlando a la bebé. Afortunadamente, justo en la puerta del hospital, largó el llanto y volvió a respirar normalmente”.
“Tenía la cabeza enfocada en que recupere su color”.
Tras el conmovedor desenlace, la oficial Gladys se mostró visiblemente movilizada por la experiencia, pero con el alivio de haber cumplido con su deber.
“Tengo un montón de sensaciones distintas. Es una alegría inmensa haber podido ayudarla y saber que hoy Zoe está bien. En ese momento no sé ni qué sentí; simplemente me enfoqué en estar atenta a sus signos, en que recupere su color y esté a salvo. No había otra cosa en mi cabeza”, reflexionó emocionada.
Finalmente, la mujer policía destacó la importancia de la capacitación constante para las fuerzas de seguridad ante imprevistos de este calibre: “Esto es algo que puede pasar en cualquier momento y uno tiene que estar preparado para todo, tanto lo malo como lo bueno. Gracias a Dios pude actuar como se debía”. Hoy, la pequeña Zoe se recupera favorablemente junto a su familia.
Redacción: Nova Comunicaciones.


