En una ráfaga histórica sobre el final, la Albiceleste pasó de la eliminación al delirio absoluto: perdía 2-0, pero los goles de Cuti Romero, Messi y un cabezazo agónico de Enzo Fernández sellaron el 3-2 definitivo para meterse entre los ocho mejores del Mundial 2026.
Hay partidos que entran directo a las páginas doradas del fútbol, y lo que se vivió esta tarde en Atlanta no fue la excepción. En un encuentro que parecía sentenciado y cargado de dramatismo, la Selección argentina revivió de las cenizas, venció a Egipto por 3-2 con una remontada épica en los últimos trece minutos y sacó pasaje directo a los cuartos de final de la Copa del Mundo.
El equipo de Lionel Scaloni sufrió de principio a fin, pero el temple de los campeones apareció cuando el abismo era una realidad. Ahora, espera por el ganador del cruce entre Colombia y Suiza.
Un primer tiempo torcido y el karma de Messi.
El partido comenzó cuesta arriba para la Albiceleste. A los 14 minutos, una avivada de Egipto en una jugada preparada tras un córner le permitió a Yasser Ibrahim meter un cabezazo letal para sorprender a todos y poner el 1-0.
Argentina reaccionó rápido. A los 18 minutos, una gran habilitación de Enzo Fernández terminó en una clarísima falta sobre Nicolás Tagliafico dentro del área. El árbitro francés Francois Letexier no dudó: penal. Lionel Messi se hizo cargo de la ejecución, pero el arquero Mostafa Shobeir Oufa (la gran figura del primer tiempo) adivinó el remate abajo y lo atajó.
Fue un puñal para el capitán, que sumó su segundo penal fallado en lo que va del torneo (el anterior había sido ante Austria) y regaló una postal de frustración con las manos en la cara mirando al cielo, ante la mirada de un Mohamed Salah que celebraba con los puños apretados.
Pese a que Argentina dominó y tuvo chances claras —incluido un tiro libre de Messi en el palo y un remate a quemarropa de Julián Álvarez tapado de forma descomunal por el arquero—, el descanso llegó con la ventaja para los africanos.
Del nocaut a la resurrección.
El complemento arrancó con tensión alta. A los 12 minutos, el VAR salvó a la Argentina de una catástrofe al anularle un gol a Mostafa Ziko por una falta previa sobre Lisandro Martínez. Scaloni movió el banco a los 20′ metiendo a Lautaro Martínez y Nico González, pero dos minutos después llegó el golpe que parecía definitivo: una contra letal agarró mal parada a la defensa argentina y, esta vez sí, Mostafa Ziko estampó el 2-0.
Sin ideas claras, el reloj corría y el fantasma de la eliminación sobrevolaba Atlanta. Pero la Selección nunca dejó de creer.
Los 13 minutos que cambiaron el destino.
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Minuto 34′ ST (1-2): La remontada empezó desde el fondo. Tras un centro preciso, Cristian “Cuti” Romero se impuso en las alturas con un cabezazo tremendo para marcar el descuento y encender la ilusión.
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Minuto 39′ ST (2-2): El fútbol da revancha y más si sos el mejor del mundo. Tras una ráfaga de centros y una jugada sucia en el área, Lionel Messi capturó una pelota de volea y la clavó al fondo de la red. Golazo, desahogo total del ’10’ y empate heroico.
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Minuto 47′ ST (3-2): Cuando el partido se moría en el tiempo de descuento y los penales asomaban, llegó el delirio. Lautaro Martínez comandó una contra impresionante por la banda y metió un centro milimétrico. Enzo Fernández se elevó más que todos en el área y metió un frentazo imposible para Shobeir Oufa.
Cuartos de final en el horizonte.
El pitazo final de Letexier desató la locura total de los miles de hinchas argentinos que coparon el estadio en Estados Unidos. Con el 3-2 sellado, el plantel festejó un triunfo con tintes heroicos que fortalece el alma del grupo de cara a lo que viene.
La Scaloneta ya está entre los ocho mejores del planeta. El próximo sábado se medirá ante el vencedor de Colombia o Suiza, con el sueño de la Copa más vivo que nunca.
Redacción: Nova Comunicaciones.


