El strudel de manzana es un pastel típico de los pueblos germanos, que poco a poco se ha ido introduciendo en nuestras cocinas. Hay muchas versiones de strudel en todo el mundo, la más conocida y consumida es la de Alemania.
El strudel de manzana es un pastel típico de los pueblos germanos, que poco a poco se ha ido introduciendo en nuestras cocinas. Hay muchas versiones de strudel en todo el mundo, la más conocida y consumida es la de Alemania.
El strudel, en alemán Apfelstrudel, es un plato dulce que en general se consume durante el día, en el desayuno, merienda, etc. Sin embargo, si se quiere consumir como postre, un plato con Strudel y helado será una elaboración con contraste de temperaturas y texturas realmente exquisita.
Ingredientes
Harina de trigo 300 g
Agua 100 ml
Huevos 1
Sal
Manzanas 2
Azúcar 75 g
Canela molida 5 g
Azúcar vainillado 5 g
Uvas pasas sultanas 20
Nueces 8
Mantequilla 50 g
Pan rallado 20 g
Ron (licor) 20 ml
Preparación:
Para hacer la masa mezclamos los ingredientes indicados y los trabajamos hasta hacer una bola elástica y lisa. Una vez amasada, la aporreamos y golpeamos contra la mesa para conseguir que sea bien elástica y después se pueda moldear y estirar bien. La dejamos reposar cubierta con film de cocina y mientras, hacemos el relleno.
En una sartén, derretimos la mantequilla y la mezclamos con el pan rallado, removiendo hasta que se forme una especie de arena de color dorado. Pelamos las manzanas y las cortamos en trozos añadiendo el azúcar y la canela. Ponemos las pasas en remojo con el ron para que se vayan hidratando.
En un bol mezclamos la mitad del pan rallado con las manzanas, las pasas y el ron y removemos bien hasta mezclar los ingredientes. Dejamos macerar mientras pasamos al proceso de estirado de la masa.
En una superficie enharinada, estiramos la masa inicialmente con el rodillo y después, metiendo la mano por debajo y estirando hasta que prácticamente esté transparente. La tradición dice que hay que poder leer el periódico a través de la masa, pero tampoco hay que exagerar. Una vez estirada, la ponemos sobre un paño amplio de cocina enharinado que nos servirá después para enrollar el strudel.
Sobre la masa repartimos el resto del pan rallado que tostamos con la mantequilla sin necesidad de cubrir toda la superficie, sino echando un pegote por cada zona sin preocuparnos demasiado. Añadimos las nueces partidas en trozos también de forma repartida y ponemos el relleno extendido sobre un tercio de la superficie.
Doblamos los bordes laterales de la masa y la enrollamos empezando por el lado que tiene relleno. Una vez enrollado el studel, lo pintamos de huevo batido y lo horneamos a 180º durante unos 30-40 minutos sin pasarnos de dorado.