Tras la vigilia en Tucumán, el Presidente participará del tradicional oficio religioso. El arzobispo Jorge García Cuerva centrará su homilía en la unidad nacional y el cuidado de los sectores vulnerables. Presencias, ausencias y la agenda de fondo con la Iglesia.
En el marco de las celebraciones por el Día de la Independencia, el presidente Javier Milei encabezará este miércoles el tradicional Tedeum en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires. El mandatario asistirá acompañado por la totalidad de sus ministros y secretarios de Estado, en un gesto con el que el Gobierno nacional busca transmitir una imagen de cohesión institucional y aceitar el vínculo estratégico con la cúpula de la Iglesia católica.
Según el cronograma oficial, el inicio de la ceremonia religiosa está previsto para las 10:30. Minutos antes, Milei realizará la habitual caminata protocolar a pie desde la Casa Rosada hasta el templo porteño, cruzando la Plaza de Mayo bajo un estricto operativo de seguridad desplegado por las fuerzas federales.
El mensaje de la Iglesia y la agenda de fondo.
El oficio estará a cargo del arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva. Se anticipa que el eje central de su homilía girará en torno a un fuerte llamado a la unidad nacional, la superación de las fracturas políticas y la urgencia de acompañar a los sectores más vulnerables de la sociedad.
Para la Casa Rosada, la asistencia perfecta de la comitiva oficial no es solo un acto de presencia protocolar. Fuentes del Ejecutivo señalan que forma parte de una estrategia para fortalecer la relación con el Episcopado, especialmente con la mirada puesta en la posible visita del papa León XIV a la Argentina, proyectada para el próximo mes de noviembre.
Sin embargo, el acercamiento oficial convive con tensiones subterráneas. El diálogo entre el Gobierno y la Iglesia se mantiene activo en medio de debates legislativos sensibles, como el proyecto de Ley de Ludopatía. Esta iniciativa ha despertado firmes observaciones y advertencias por parte de diversos sectores eclesiásticos, quienes exigen regulaciones más duras en materia de prevención del juego y asistencia a los adictos.
Presencias, cambios en el organigrama y una ausencia clave
Entre la comitiva que acompañará al Presidente se destaca la figura de Diego Santilli, quien debuta en estas fechas patrias en su rol de jefe de Gabinete tras la reciente disolución del Ministerio del Interior y la absorción de sus funciones por parte de la Jefatura. También formará parte de la delegación el vocero presidencial, Adrián Ravier, junto al resto del equipo ministerial.
La gran ausente en la Catedral será la vicepresidenta Victoria Villarruel. Según trascendió, la titular del Senado asistirá a los actos oficiales programados en la provincia de Tucumán, una decisión que vuelve a poner bajo el foco de la opinión pública las diferencias institucionales que ya se habían evidenciado entre ambos mandatarios durante las celebraciones del Día de la Bandera.
El Tedeum en Buenos Aires se dará pocas horas después de la vigilia que el propio Milei lideró en la Casa Histórica de Tucumán, donde se mostró rodeado por gobernadores aliados y funcionarios nacionales en el arranque de la jornada patria.
Redacción: Nova Comunicaciones.


