Shocking images: this is how Chinese fishing boats prey on the richness of the Argentine sea.
La imagen aérea de la milla 200 del mar Argentino genera hipnotismo: entre las nubes, cientos de luces brillantes se asoman y se mecen en las olas del océano Atlántico.
Sin embargo, debajo de esa imagen onírica yace la depredación que cada año hace la flota extranjera del ecosistema argentino: entre noviembre y abril entre 500 y 600 barcos de calamar, en su mayoría chinos, pescan en el límite con la zona económica exclusiva argentina.
La actividad, si se hace pasando la milla 200 del mar argentino, no es ilegal, pero está completamente desregulada. Poco se sabe de lo que pasa allí.
Los poteros (así se llama a estos barcos que pescan calamar illex), suelen llegar poco antes de que comience el verano, que es cuando empieza la temporada. Trabajan con luces muy potentes para atraer a los peces.
Como son aguas internacionales, no tienen que rendir cuenta a la Argentina, pese a que el ecosistema no conoce límites y la depredación que allí ocurre afecta también a nuestro país.
La mayoría de los buques son chinos, aunque también los hay taiwaneses, coreanos y españoles. Cada año se reciben denuncias que van desde mano de obra esclava, pesca fuera de temporada y hasta captura de especies protegidas.
TN sobrevoló la zona con un avión privado Boeing 787 de la ONG Solidaire, comandado por el director y filántropo Enrique Piñeyro para constatar que lo que ambientalistas y expertos denuncian cada año sigue allí, esa ciudad flotante cuyas luces se ven hasta con imágenes satelitales.
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Una imagen satelital de los poteros extranjeros al límite de la milla 200. Una ciudad flotante. Foto: NASA


