El asistente de dirección felicitó a la producción por el esfuerzo de grabar sin parar. Se trata de una prometedora escena de la octava temporada.
Las escenas de batallas son muy difíciles de grabar. Así quedó demostrado con una última información sobre Game of Thrones. Según trascendió, una escena de guerra que se verá en esta última temporada requirió 55 noches seguidas de grabación, el doble de lo que se ha invertido en otras escenas de acción.



