El presidente Javier Milei instruyó a la Cancillería a recurrir a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar para frenar el proyecto “Sea Lion”. Además, dio un ultimátum de dos semanas y ordenó acciones legales contra la empresa Thales UK Limited por operar sin autorización.
Buenos Aires, 28 de septiembre de 2026.- En un contundente comunicado oficial emitido por la Oficina del Presidente de la República Argentina, el Gobierno nacional anunció una fuerte ofensiva diplomática y legal frente al accionar del Reino Unido en las Islas Malvinas y los espacios marítimos circundantes. El presidente Javier G. Milei ha instruido a la Cancillería y a los equipos jurídicos del gobierno para que inicien un procedimiento de arbitraje previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
La medida tiene como objetivo principal detener la “explotación ilegítima de los recursos hidrocarburíferos en la Cuenca Malvinas Norte”. El reclamo apunta directamente contra el avance del proyecto denominado “Sea Lion” y busca frenar el otorgamiento de nuevos permisos de explotación en la Plataforma Continental Argentina.
El documento oficial sostiene que la explotación unilateral por parte de los británicos es “contraria al derecho internacional y produce un perjuicio irreversible e irreparable a los derechos de soberanía de la República Argentina”. Para respaldar esta postura, el Gobierno recuerda la Resolución 2065 (XX) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que reconoce la disputa de soberanía, y la Resolución 31/49, que insta a ambos países a abstenerse de tomar decisiones unilaterales que modifiquen la situación.
Ultimátum de dos semanas.
En un paso de gran tensión, la República Argentina intimó formalmente al Reino Unido para que adopte, en un plazo máximo de dos semanas, las medidas necesarias para impedir el inicio o la continuación de las actividades de explotación. El comunicado advierte que, si no se cumple este requerimiento en el plazo fijado, el país solicitará “medidas provisionales necesarias” ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
Asimismo, el Gobierno manifestó su “rechazo categórico” a la respuesta británica tras la reciente declaración del presidente Milei ante la Asamblea General de la ONU. Argentina remarcó que ni la denominación de “Territorio Británico de Ultramar” ni el referéndum unilateral de 2013, al que califica de no tener reconocimiento internacional, alteran la controversia de soberanía reconocida por Naciones Unidas.
Sanciones por vuelos irregulares.
El comunicado también revela un nuevo foco de conflicto relacionado con el espacio aéreo. El Gobierno detectó operaciones realizadas por la empresa THALES UK LIMITED en la ruta aérea Islas Malvinas – Punta Arenas. Según se informa, estos vuelos se llevaron a cabo mediante una aeronave con matrícula del Reino Unido que no contaba con la debida autorización de las autoridades argentinas. Frente a este hecho, el presidente Milei ordenó dar inicio “de forma urgente” a procedimientos sancionatorios, denuncias penales correspondientes y gestiones diplomáticas.
“La República Argentina no se quedará de brazos cruzados y continuará defendiendo sus derechos soberanos con firmeza”, advierte el texto firmado por Javier G. Milei, que concluye reafirmando de manera tajante: “Las Malvinas son argentinas”.
Redacción: Nova Comunicaciones.


