Entre Ríos: Structural corruption: 50 million to the pipes.
El Gobierno entrerriano gastó 50 millones de pesos en comprar 1000 caños que a cualquier empresa le hubieran costado menos de la mitad. La compra se realizó a través de Vialidad Provincial en momentos en que se cuestiona la posibilidad de vaciamiento del organismo con intenciones de privatización.
Cualquier ciudadano común con una computadora y una conexión a internet es capaz de conseguir buenos precios a través de publicaciones en diferentes páginas web y así optimizar los recursos financieros familiares o empresarios, en momentos en que la economía y las finanzas agobian.
Pero nada de esto es posible en un gobierno provincial donde parece que los recursos abundan. Donde los docentes están bien remunerados, los efectivos policiales gozan de sus abultados haberes o los profesionales médicos perciben sus honorarios acordes a sus funciones. Una utopía.
Cualquier entrerriano bien habido podría conseguir muy buenos precios de cualquier insumo que necesite para construir, salvo quienes deben comprar con el dinero de los entrerrianos.
La Dirección Provincial de Vialidad, con el dinero del estado (de todos los contribuyentes), se de el “lujo” de comprar sin mirar precios. Con bombos y platillos anunciaron que adquirieron 1000 caños de cemento para realizar alcantarillas con una “inversión” de 50 millones de pesos, o sea, $ 50mil cada caño. Nunca se tomaron el trabajo de comparar cotizaciones.
En cualquier lugar especializado donde se puede pedir cotización, un solo caño cuesta como caro $ 17.000, lo que implica que si pedimos 1000, el precio es mucho menor, hasta $ 15.000 la unidad.
Simpe comparación, 1000 caños a 15 mil pesos podríamos verdaderamente invertir unos 15 millones de pesos para las obras necesarias. Sin embargo y enrostrando el gasto, el gobierno gasta $ 50.000.000.-
En momentos en que los empleados viales defienden verdaderamente la fuente laboral de una posible privatización encubierta, los Consorcios Camineros, los funcionarios siguen dilapidando el dinero de los entrerrianos y las obras siguen sin aparecer.