¿QUIEN SE HA TOMADO TODO EL VINO?
El popular tema musical de la Mona Giménez viene muy bien para algunos hechos que suceden en Gualeguaychú.
Podríamos decir que estamos a punto de descifrar la respuesta para el interrogante de la Mona. En los últimos acontecimientos ocurridos en la ciudad carnavalera estaría la respuesta para el famoso cordobés.
Para calmar la sed, la Mona Giménez ha tenido que dar unas vueltas por estos pagos y sólo escuchar las diversas declaraciones que realizan autoridades y algunos vecinos sobre temas ambientales, como es el caso Amarras.
Más tarde, y para completar el cuadro de las sorpresas, explotó la bomba cuando se produce el encontronazo entre “Tamborcito” Piaggio y la Comisión del Carnaval.
Allí, la Mona pudo comprobar que efectivamente aquí están los que “se han tomado todo el vino”.
¿Qué será de la edición 2017 del carnaval? La puja es fuerte y sabido es que la política K ha venido diviendo a los argentinos durante doce años y tal vez sea esta una nueva ocasión en la que metan su cuña separatista.
Retomando los desaguisados con el tema ambiental y haciendo memoria sobre los impresentables intendentes K, no quedan dudas que el benemérito “Jacinto” ha sido el único responsable de generar un conflicto ambiental para Pueblo Belgrano abriéndole los brazos al barrio náutico.
Así es entonces que nuevamente “se dividen las aguas”. Existe una clara controversia entre ambas orillas del río Gualeguaychú por la cuestión “Amarras”.
Nos preguntamos quiénes son los que se arrogan la representatividad del pueblo a la hora de realizar protestas ambientales y también averiguar si viven en la zona, considerando que en varias oportunidades se ha invocado a la totalidad de los vecinos en las protestas.
A todas luces esto no es cierto, porque si así fuera, en la última marcha repudiando el barrio náutico habrían asistido más de cuatro mil vecinos de Pueblo Belgrano.
Por ello, es oportuno aclararles a estos personajes que se atribuyen el rol de defensores ambientales, cuál es el verdadero ánimo de nuestra comunidad en este sentido.
Por otra parte, se han olvidado absolutamente de los diez trabajadores y sus familias que ya no tienen su fuente laboral en Amarras.
Mucho ruido y pocas nueces. O también podríamos decir, mucho vino y pocas uvas.
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