The Bermuda Triangle narco: Customs only controls 3% of the cargo that passes through the Waterway.
El Gobierno admite que no es posible revisar todos los contenedores: son 1.750.000 por año. La zona se ubica entre las tres principales vías de salida de la cocaína a Europa.
Se sabe: grandes barcazas con toneladas de cocaína en contenedores descienden por la Hidrovía Paraná-Paraguay hacia el Océano Atlántico para ser abiertos en los grandes centros europeos, aunque nadie puede responder con precisión o, al menos, estimar, cuál es la cantidad de droga que hace escala en el Puerto de Buenos Aires. La vía fluvial, que se extiende a lo largo de 3400 kilómetros y toca porciones de Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay y la Argentina, se posiciona como la tercera vía de salida para la producción narco de la región, detrás del Puerto de Santos (Sao Paulo) y Buenaventura (Colombia).
El Presidente ya cedió por medio de un DNU el mantenimiento y la administración de la Hidrovía Paraná-Paraguay, por la que se traslada el 80 por ciento del comercio exterior del país, a la Administración General de Puertos (AGP). De esta manera, Alberto Fernández estatizó el sistema de dragado que estaba en manos de la empresa belga Jan de Nul.
Investigadores explican que el desconocimiento acerca del fenómeno está ligado a la imposibilidad de proceder a la apertura de todos los contenedores para revisar su carga. La mercadería catalogada “en tránsito” no puede requisarse sin una orden judicial y esa medida tiene que estar bien justificada. Pero también está vinculada a la enorme cantidad de contenedores que salen hacia el exterior: 1.750.000 por año. De esa cantidad, la Aduana solo inspecciona entre el 2% y 3%.
“Es imposible controlar todo, solo se revisan aquellos que generan una alarma en el sistema de riesgo de la Aduana”, detallan fuentes judiciales a TN.com.ar. Uno de los mecanismos que se utilizan es el pesaje: si la carga pesa más de lo que debería, algo extraño sucede. Por esa razón, las organizaciones narcocriminales suelen cuidar ese detalle. Otras fuentes indicaron que los inspectores están habilitados a abrir, de forma aleatoria, las grandes cajas de metal.
El trasbordo de los contenedores a los buques se realiza en Buenos Aires. Hay contenedores que pasan días, hasta semanas sin ser requisados.
Solo se conoce su contenido si los descubren en destino. Y, a juzgar por los últimos cargamentos incautados de cocaína, el uso narco de la vía fluvial creció en los últimos años.
Se cree que el Primer Comando Capital (PCC) utiliza el Puerto de Santos (desde donde salen 4.500.000 contenedores) y que detrás de los envíos de cocaína que circulan por la Hidrovía hay grupos narcoparaguayos que cuentan con financistas europeos. También notan un crecimiento de los cargamentos -que también navegan por territorio argentino- que parten desde Uruguay.
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