ISFAHÁN, IRÁN — El Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) ha hecho público el material audiovisual desclasificado que documenta una operación de búsqueda y rescate en combate (CSAR) realizada tras el derribo de un cazabombardero F-15 en territorio iraní.
La misión de alto riesgo permitió la extracción con vida de dos oficiales, identificados bajo las claves Alfa y Bravo, quienes se vieron obligados a eyectarse sobre una zona montañosa próxima a la ciudad de Isfahán.
Misión nocturna y daños en el aire.
El incidente ocurrió durante una operación nocturna cuando la aeronave fue alcanzada por un misil antiaéreo provocando un fallo catastrófico en la estructura y en los sistemas del caza.
Según el testimonio del oficial clave Bravo el impacto dañó severamente su asiento eyectable e inutilizó su paracaídas principal, sufriendo una caída violenta contra el terreno montañoso que le causó múltiples fracturas y cortes. Ambos tripulantes aterrizaron a unos ocho kilómetros de distancia entre sí, separados por un valle.
Operación de evasión y rescate.
Heridos y sin el equipamiento médico ni las provisiones completas del kit de supervivencia , los oficiales iniciaron maniobras de evasión individual en terreno hostil . El piloto Bravo ascendió hasta los 2.200 metros de altura (más de 7.000 pies) para aislarse en las cumbres y evitar el despliegue de rastreo de las patrullas locales.
De acuerdo con el material revelado por la inteligencia militar.
Neutralización de amenazas: Drones y aviones de combate ejecutaron ataques de precisión para destruir vehículos de patrulla armados que buscaban capturar a los aviadores en las inmediaciones.
Maniobras de despiste: Agencias de inteligencia desplegaron campañas de desinformación tecnológica para desviar a las tropas locales hacia sectores distantes del punto de rescate.
Infiltración aérea: Helicópteros de operaciones especiales irrumpieron en el espacio aéreo iraní para posarse sobre cornisas rocosas y extraer a los oficiales.
“Un milagro y un compromiso cumplido”-
Durante la entrevista del CENTCOM compartida en el informe, el aviador rescatado atribuyó su supervivencia a la fe, su entrenamiento de evadir y resistir, y la convicción de que las Fuerzas Armadas estadounidenses no abandonarían a sus efectivos.
“Sabía que iban a cumplir su promesa y rescatarme; mi parte era darles el tiempo necesario para lograrlo”, declaró el oficial tras reintegrarse al personal médico militar.
Fuente: Estrategias Militares.


