Auditoría de la Secretaría General de la Nación.
En viajes a Asunción y Nueva York de 2015 se presentaron facturas truchas. El perjuicio fiscal fue de U$S 200 mil.
El 10 de julio pasado, Cristina Fernández de Kirchner aterrizó en la capital paraguaya y se alojó junto con un selecto grupo de colaboradores en el exclusivo Hotel Bourbon. Otra parte de la delegación, entre la que estaban los invitados especiales de la Presidenta, lo hizo en el Guaraní Esplendor, que tiene casino, y al que habían llegado un tiempo antes. Fue una visita relámpago: Cristina la aprovechó para volver a tener un diálogo cara a cara con el Papa Francisco. El viaje le costó al Estado 28.503,8 dólares. O mejor dicho: eso fue lo que debió haber costado. Porque una auditoría del actual Gobierno acaba de determinar que la rendición oficial fue por 92.225 dólares. Se sospecha que algún miembro de la administración kirchnerista presentó comprobantes apócrifos y/o adulterados para quedarse con la diferencia.




