El fallecimiento de una bibliotecaria puso en evidencia el mal accionar de la Justicia entrerriana y una obra social. El relato estremecedor de la hermana de la víctima que denunció que la desidia permitió la muerte de Liliana Leonhart. “La desidia, el desamparo y falta de humanidad se cobraron la vida de mi hermana”, fustigó la mujer. Leonhart padeció un problema de salud que los médicos no lograron detectar a tiempo y la justicia impidió que se derive el tratamiento a un hospital de mayor complejidad. “Contamos esto, porque es alarmante lo desamparados que estamos ante el accionar de la Justicia en estas situaciones, la falta de humanidad y de atención digna desde la obra social y el funcionamiento del sistema sanitario Gualeguaychú”, lamentó la hermana de la víctima.
Andaba entre los niños y los libros, como en una especie de encantamiento que alimentaba su vocación pese a que en estos oficios lamentablemente abundan la falta de recursos, la desmotivación, la necesidad de un Estado que estuvo ausente en casi todo. Liliana Leonhart era bibliotecaria: por la mañana en el Instituto Agrotécnico, por la tarde en el Instituto Magnasco. También era docente de nivel primario. Tenía 51 años, tres hijos, dos hermanos y un universo de amor que llora su partida.



