“When reality crushes Weimberg’s intentions.”
El juez Adolfo Weimberg, el defensor oficial Manuel Russo y el Órgano de Revisión de la Ley de Salud Mental de Entre Ríos, diariamente intentan de todas maneras probar que el Programa IBICUY de rehabilitación de personas con problemas de adicción es un campo de concentración que tortura envilece a las personas que se acercan allí a pedir ayuda. Hoy volvemos a probar con documentos fotográficos que desde el juzgado mienten y alteran la realidad con el único fin de cerrar las puertas de éste lugar. Dijo hoy el Presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina, Claudio Izaguirre a DIARIO NOVA.
Quienes permanecen en el centro de rehabilitación, en este fin de semana gozaron de los habituales paseos recreativos por la ciudad de Villa Paranacito, distendidos, afables y en la tranquilidad espiritual de la que gozan las personas que disfrutan del Programa IBICUY.

Si algún vecino de Paranacito los intercepta, ni siquiera sospechan que estas personas alguna vez tuvieron algún apego a las drogas, gracias al programa, y a los distintos talleres, el trabajo de introspección y revisión diaria de los defectos de carácter, logran la libertad plena de la que gozan quienes jamás tocaron una sustancia.
¿Será entonces que el Órgano de Revisión de la Ley de Salud Mental de Entre Ríos persigue a estos adictos en rehabilitación porque han logrado conocer la responsabilidad, la honestidad, la tranquilidad y felicidad que jamás lograrán tener estos funcionarios públicos?, Se preguntó Izaguirre.
Esta semana previa a las navidades – remarcó Claudio Izaguirre -, los confabuladores se han cansado de llamar telefónicamente a Programa Ibicuy para contactar a las personas internadas con el objetivo de convencerlas que salgan de allí y aunque algunos de ellos con todo los controles de COVID estaban compartiendo con sus familiares, otros tampoco los pudieron atender porque se encontraban con el Profesor de Gimnasia haciendo Kayak en el río.



