Johanna Gorbarán, de 15 años, fue en 2012 a la guardia del Hospital Sudamericano por dolores abdominales y luego de que le inyectaran una medicación volvió al centro de salud en peor estado de salud. Le dieron potasio y a los pocos minutos murió.
El caso ocurrió en 2012 y luego de cinco años la Justicia resolvió condenar a dos años de prisión en suspenso por homicidio culposo por mala praxis a Edilberto Espada García, además de una inhabilitación profesional por seis años.
La víctima fue Johanna Carla Gorbarán, de 15 años, quien el 28 de septiembre del 2012 fue con su mamá a la guardia porque tenía fuertes dolores abdominales. En ese momento le aplicaron un atinauseoso inyectable y la mandaron a la casa. Al otro día con un dolor más fuerte le aplicaron potasio y a los pocos minutos se descompensó y falleció.
“El negligente accionar desplegado por el doctor Espada García quitó a Joahana la posibilidad de haber accedido a la intervención quirúrgica que le hubiera permitido seguir con vida”, concluyó el juez Eduardo Eskenazy.



