Chang’e-4: the findings of the Chinese probe that confirm the theory of the great impact on the hidden side of the Moon.
La sonda china Chang’e-4 podría haber confirmado una vieja teoría sobre el origen de un cráter de gran tamaño en la cara oculta de la Luna.
El lugar donde aterrizó la nave no tripulada se encuentra dentro de una vasta depresión, creada por el impacto de un asteroide hace miles de millones de años.
Ahora, los científicos de la misión han encontrado evidencia de que este impacto fue tan poderoso que atravesó la corteza de la Luna, introduciéndose en su capa inferior, el manto.
Chang’e-4 ha identificado lo que parecen ser rocas de este manto en la superficie, una de las interrogantes que la sonda fue enviada a despejar.
Los hallazgos fueron presentados en la revista británica Nature, por Chunlai Li y otros científicos de la Academia China de Ciencias, en Pekín.
Explorando los alrededores.
La cara oculta de la Luna (la que no se puede avizorar desde la Tierra) es más irregular que el lado que vemos en el cielo y presenta menos “maria”, como se les conoce a las llanuras oscuras formadas por antiguas erupciones volcánicas.
La nave china llegó hasta allí el pasado 3 de enero, convirtiéndose así en la primera en realizar un alunizaje con éxito en el desconocido extremo lunar.
Luego, el rover lunar Yutu-2 salió de la plataforma para explorar los alrededores.

La Cuenca Aitken es uno de los cráteres más grandes de los que se tiene noticia en el Sistema Solar.


