El gobernador Axel Kicillof aseguró que el endeudamiento familiar afecta a más del 60% de los adultos y responsabilizó al Gobierno de Milei.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, responsabilizó directamente al presidente Javier Milei por el creciente endeudamiento familiar registrado en la Argentina y advirtió que la problemática representa un profundo drama social y político. A través de una columna de opinión titulada ‘Argentina, no sos vos’, el mandatario bonaerense afirmó con severidad que una porción cada vez mayor de los hogares del país debe recurrir obligatoriamente al crédito para cubrir gastos diarios esenciales.
Las cifras de la morosidad y las familias endeudadas que Axel Kicillof le adjudicó a Javier Milei.
Según los datos citados por la máxima autoridad provincial, más del 60% de la población adulta, equivalente a unos 21 millones de personas, sostiene actualmente algún tipo de obligación financiera.
Dentro de ese universo de deudores, alrededor de seis millones de ciudadanos enfrentan severas complicaciones operativas para cumplir con sus pagos correspondientes y permanecen en clara situación de mora debido a la falta de recursos.
Fuerte incremento en la banca, billeteras virtuales y tarjetas.
En su duro cuestionamiento hacia las políticas de la administración nacional, la autoridad bonaerense detalló los fuertes aumentos acontecidos en los índices de morosidad durante los últimos dos años y medio.
Las estadísticas oficiales reflejan un notable salto en las entidades bancarias del 2,5% al 12,8%, mientras que en las plataformas de billeteras digitales el indicador trepó del 5,7% al 24,5%. En tanto, las tarjetas de crédito pasaron del 10,5% al 36,4% y las financieras no bancarias alcanzaron el 43%.
Un cambio en el uso del crédito para sobrevivir la cotidianeidad.
Asimismo, cuestionó la postura del oficialismo nacional al señalar que las autoridades buscan minimizar las causas estructurales atribuyendo las dificultades económicas a malas decisiones individuales.
El dirigente remarcó que el destino del crédito cambió drásticamente en el país, pasando de financiar la compra de vivienda o bienes a cubrir necesidades primarias como alimentos, medicamentos, alquileres y servicios públicos básicos. Finalmente, advirtió sobre el impacto del fenómeno, sosteniendo que la falta de alivio fiscal genera un complejo escenario político y electoral.


