El principal corredor internacional de la región, que registra más de un millón de cruces al año, sufre un grave deterioro edilicio con baños clausurados y baches en la ruta de acceso. El intendente de Bariloche exige respuestas urgentes al Gobierno central.
BARILOCHE. – El Paso Internacional Cardenal Antonio Samoré, considerado el corazón del Corredor Bioceánico del sur y la principal vía de conexión terrestre entre la Patagonia argentina y Chile, se encuentra en una situación de abandono que ya encendió las alarmas de las autoridades locales. El deplorable estado de la infraestructura fronteriza y las severas deficiencias de la Ruta Nacional 231 reavivaron un enérgico reclamo hacia la administración nacional.
El complejo, por el que transitan anualmente más de 1.100.000 personas, muestra hoy su peor cara: tramos viales gravemente dañados por el flujo de camiones y el clima, y un edificio aduanero con deficiencias estructurales donde varios sanitarios públicos permanecen clausurados debido a la falta de mantenimiento.
Un reclamo que cruza fronteras provinciales.
Aunque el complejo fronterizo está ubicado formalmente en territorio de la provincia de Neuquén y su órbita depende de la Casa Rosada, el impacto negativo golpea de lleno al turismo rionegrino. Es por esto que el intendente de Bariloche, Walter Cortés, se puso al frente de las demandas. El jefe comunal llegó al extremo de ofrecer recursos de su propio municipio para ejecutar las obras de refacción ante la inacción del Estado nacional.
En sintonía con el Ejecutivo, el Concejo Municipal de Bariloche aprobó de forma unánime un proyecto de comunicación para exigir la intervención inmediata de los organismos nacionales competentes. El concejal Juan Pablo Ferrari, impulsor de la iniciativa, fundamentó el pedido de manera tajante:
“Se necesita una intervención urgente para garantizar el normal funcionamiento de los servicios en uno de los principales pasos fronterizos del país. Es la puerta de entrada a paisajes de enorme valor ambiental y turístico, como el Parque Nacional Nahuel Huapi y la Ruta de los Siete Lagos”.
Contraste fronterizo y promesas de licitación.
La situación del lado argentino contrasta fuertemente con la realidad chilena. Mientras el trazado nacional exhibe baches históricos, Chile avanzó firmemente en la repavimentación de la Ruta CH-215 y ya anunció la construcción de una doble vía para agilizar el transporte internacional de cargas y el turismo.
La preocupación local fue trasladada directamente al secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, Daniel Scioli, durante la presentación de la temporada de invierno de Bariloche en Buenos Aires. Según trascendió, el funcionario nacional aseguró que ya existe un proceso licitatorio en marcha para la reparación de la calzada y las oficinas de la Aduana, donde operan Migraciones, Gendarmería y el SENASA.
Sin embargo, para los mandatarios locales los tiempos de la burocracia central atentan contra la economía regional. “Es una vergüenza la pésima situación del complejo edilicio. Hacemos todo lo posible para que el turismo venga y se vaya contento; la primera impresión que se llevan quienes ingresan al país no puede seguir siendo tan negativa”, concluyó Cortés.


