Carmen Quinteros: the soldier who was convicted in Paraguay for requesting a lactation permit and became a “heroine”.
Carmen Quinteros Giménez no tuvo problemas con sus comandantes de la Armada de Paraguay hasta que fue madre.
Hace casi tres años, la teniente de fragata, de 33 años, pidió licencia de lactancia después de haber cumplido los seis meses de maternidad, pero se la negaron y, luego de hacer una denuncia, la castigaron con una detención domiciliaria de 45 días que fue confirmada esta semana por la Corte Suprema de Justicia.
Quinteros llevó el caso a la justicia ordinaria, donde ha recibido varios reveses, pero también algunas victorias.
La mayor de todas es que “ha abierto las puertas para que los derechos miles de mujeres y niños sea respetados”, en palabras de la fiscal para la Niñez Monaliza Muñoz.
Gracias a este caso, que ha tenido una gran repercusión en Paraguay y ha generado varias protestas, “fue posible la reglamentación de la obligatoriedad de la lactancia, el monitoreo constante de las empresas, la obligatoriedad de estabilidad laboral post parto y reglamentaciones sobre facilidades para lactancia”, asegura la fiscal.
Después de este caso, en las Fuerzas Armadas se instalaron salas de lactancia y se sistematizaron los permisos de maternidad y paternidad.
“Es una heroína; nos trajo beneficios incalculables, pero la única que no fue beneficiada fue ella”, asegura Muñoz.

Quinteros fue de las primeras mujeres en graduarse de la Academia Militar de Paraguay, con honores.


