El nuevo régimen para el Cuerpo de Inteligencia de la Nación entrará en vigor el 1 de enero de 2027. Exigirá evaluaciones de desempeño anuales y un período de prueba para los nuevos agentes.
El Gobierno nacional oficializó la creación, mediante decreto, del nuevo Estatuto para el Personal de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE). La medida busca reestructurar el Cuerpo de Inteligencia de la Nación con un esquema profesionalizado que regulará la carrera de los agentes desde su ingreso hasta el retiro.
Nuevo proceso de selección y formación Por primera vez, el acceso al organismo se realizará mediante una convocatoria pública y abierta para el Curso Básico de Ingreso en la Escuela Nacional de Inteligencia (ENI). Quienes superen la instancia formativa pasarán a revistar en una planta condicional por un período de hasta un año antes de su confirmación definitiva.
La ENI dictará la capacitación común obligatoria y la formación específica según la especialidad de cada agente. Asimismo, la institución podrá articular convenios con universidades e instituciones públicas y privadas —tanto locales como del exterior— y otorgar becas de perfeccionamiento.
Fin de los ascensos automáticos El nuevo régimen elimina la antigüedad como único criterio para escalar en la jerarquía del organismo. Para obtener una promoción, el personal deberá cumplir de forma concurrente con:
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Períodos mínimos de permanencia en la categoría.
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Evaluaciones de aptitud psicofísica.
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Cursos de capacitación obligatoria.
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Evaluaciones anuales de desempeño favorables sobre conocimientos, conducta y cumplimiento de objetivos.
Implementación y régimen de transición El estatuto entrará en vigencia formal el 1 de enero de 2027. La normativa contempla un esquema de transición para el personal en actividad que mantendrá el reconocimiento de los años de servicio, la formación acumulada y los antecedentes laborales, sin necesidad de reingresar o iniciar la carrera desde cero.
El secretario de Inteligencia de Estado, Cristian Auguadra, definió la iniciativa como una “reforma estructural para sentar las bases de un Cuerpo profesional, moderno y al servicio permanente de los intereses de los argentinos”, argumentando que la reestructuración busca revertir “décadas de improvisación, degradación institucional y ausencia de una política a largo plazo” en los servicios de inteligencia nacionales.
Redacción: Nova Comunicaciones.


