El sospechoso tenía hachas con los nombres de las princesas neerlandesas y una nota con ‘Baño de sangre’; declarará ante la fiscalía.
En Países Bajos detuvieron a un hombre de 33 años que habría planeado un ataque contra dos de las princesas neerlandesas, hijas de la reina Máxima. El detenido declarará ante la fiscalía la semana próxima; la policía mantiene en reserva datos como lugar, fecha e identidad por normas de privacidad.
La única fuente pública del caso es el texto difundido por la Fiscalía de La Haya, que detalla indicios sobre el supuesto plan. En ese documento la Fiscalía sostiene que el ataque se habría proyectado contra la heredera, la princesa Amalia, de 22 años, y su hermana Alexia, de 20, en febrero pasado en La Haya.
Qué detalla el documento de la Fiscalía
El documento aporta pruebas materiales y señala: “El sospechoso estaba presuntamente en posesión de dos hachas a principios de febrero, en las que figuraban las palabras ‘Alexia’, ‘Mossad’ y ‘Sieg Heil’, y también tenía una hoja escrita a mano con las palabras ‘Amalia’, ‘Alexia’ y ‘Baño de sangre’”. Esos hallazgos motivaron la intervención policial
Con esos indicios las autoridades interpretaron que existía intención de atacar a las herederas, aunque las motivaciones aún no fueron aclaradas públicamente. El sospechoso permanece bajo custodia y está citado para declarar ante la fiscalía en los próximos días; las diligencias prosiguen en secreto por orden judicial, con medidas de seguridad reforzadas.
Antecedentes de amenazas.
No es la primera vez que las princesas neerlandesas enfrentan amenazas: en 2022 Amalia debió dejar su residencia estudiantil en Ámsterdam y mudarse al palacio por razones de seguridad. Su madre, la reina Máxima, declaró entonces que la situación tenía “enormes consecuencias para su vida”, según consta en registros públicos.
En aquel episodio las sospechas recayeron en redes delictivas vinculadas a la llamada ‘Mocro Maffia’, organizaciones de origen marroquí señaladas por traficar droga hacia Países Bajos y Bélgica. Estas bandas tendrían control sobre parte del movimiento de cocaína que entra por los puertos de Rotterdam y Amberes, según la investigación.


