Personal municipal relevó las especies autóctonas producidas en el vivero ubicado en el Parque Unzué, que fueron colocadas en el predio y sus alrededores durante este año.
Equipos de la Dirección de Espacios Verdes y del Cementerio Norte realizaron una inspección técnica en el predio de ocho hectáreas y sus zonas aledañas para evaluar el crecimiento y el desarrollo de las plantaciones ejecutadas en lo que va del año.
Los 80 ejemplares colocados corresponden a especies nativas producidas en el Vivero Municipal del Parque Unzué, entre las que se encuentran: tipa, aguaribay, canelón, viraró, iviraró, tala, molle, espinillo y blanquillo
Para el resguardo de las especies, la carpintería municipal —dependiente de la Dirección de Espacios Verdes— elaboró y aportó la totalidad de los tutores de madera instalados en cada árbol. La incorporación de vegetación autóctona busca favorecer la restauración del ecosistema local y generar zonas de refugio para la fauna nativa en ese sector de la ciudad.


