Un grupo internacional de científicos han descubierto una nueva propiedad de la luz

El descubrimiento, liderado por un equipo de investigadores españoles, fue publicado la semana pasada en la revista Science.

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An international group of scientists have discovered a new property of light.

Además de reflejarse y refractarse, la luz también puede torcerse sobre sí misma sin necesidad de injerencias externas. Solo que hasta ahora los científicos no lo sabían.

Un grupo internacional de científicos, liderados por un equipo español de investigadores de la Universidad de Salamanca, ha descubierto esta nueva propiedad de la luz, desconocida hasta el momento.

A esta cualidad recién descubierta la han llamado “autotorque”, por su nombre en inglés, que podría traducirse como “autotorsión”. El hallazgo se publicó la pasada semana en la prestigiosa revista científica Science.

Imagen de luz láser

Aunque imperceptible para el ojo humano, la luz no viaja en línea recta, sino que se propaga en ondas que giran sobre su propio eje.

La luz tiene otras propiedades ya conocidas como la longitud y la intensidad, además de las ya mencionadas refracción y reflexión. Y aunque pueda parecer que se propaga en línea recta, en realidad lo hace en forma de onda.

Las ondas se producen cuando la luz gira sobre su propio eje debido a lo que en física se conoce como el “momento angular orbital” (OAM por sus siglas en inglés), pero se creía que era estático.

Tornado de luz

Los científicos han comparado el descubrimiento con un remolino de luz que incrementa el giro sobre sí mismo a ultravelocidades.

Ahora, este equipo de científicos ha podido comprobar que los haces de luz láser no solo se mueven, sino que lo hacen a alta velocidad, de una forma controlada, acelerando y frenando su rotación de forma autónoma, que es el elemento más llamativo del descubrimiento.

La torsión es una propiedad que está presente en otros sistemas, pero siempre cuando es provocada por fuerzas externas. En la luz, el giro sobre su propio eje ocurre por sí mismo. Es como si un remolino de viento incrementase su rotación a una altísima velocidad, han ejemplificado los autores del estudio.

Por qué es importante.

Además de que es una propiedad de la luz completamente nueva, el hallazgo permitirá estudiar científicamente los elementos más pequeños de la naturaleza tales como virus, células o átomos.

Será mediante sus aplicaciones en dispositivos y aparatos de nanotecnología, que permitirán trabajar con estructuras aisladas de millonésimas de milímetrodonde, recuerdan los investigadores, “las leyes de la física son diferentes a las ya conocidas” (por tratarse de elementos extraordinariamente diminutos).

Esta nueva propiedad de la luz podrá usarse en comunicaciones ópticas, microscopía, manipulación de partículas y óptica cuántica, aunque los científicos advierten de que al tratarse de un descubrimiento tan nuevo, todavía están por descubrir todas sus aplicaciones y utilidades.


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