La desprotección que duele-Nova

Difunde en las redes

Durante cuarenta años he trabajado en contacto con la niñéz desamparada, muchas veces en soledad y rodeada de algunos temerosos que dicen que ” no hay que me meterse “..

 

Es demasiado tiempo como para cerrar la boca y no decir lo que está pasando con el organismo oficial COPNAF (Consejo del niño, adolescente y familia), o lo que comúnmente llamamos Consejo del Menor.

Durante años pasamos pidiendo la descentralización del consejo del menor, hoy COPNAF, y lo logramos en el año 1984 a través de un proyecto que diseñé con el acompañamiento de otras personas. Pensamos que esto generaría  un adelanto importante.

 

No puedo negar que algunos avances se fueron dando, pero quiero contarles que cuando me retiré en el año 93 con Oscar, un compañero de trabajo, ingresamos un niño de 6 años, concurrente al Hogar Alarcón, que lo hayamos tirado  en la vereda y adormecido por el porro.

 

En esos tiempos no había internet, ni presupuesto para trabajar  y  eran incipientes las propuestas para articular con otros organismos vinculados a la minoridad y la familia.

 Todo había que hacerlo.

 

Aunque existieron sucesoras que fueron seguidoras de la defensa de los derechos de la niñez, en la coordinación que creamos desde Gualeguaychú y que se fue aplicando en la provincia, se debe reconocer que la improvisación de alguna dirigencia política estuvo presente, desmereciendo la necesidad de un compromiso real con la niñez y la adolescencia , tal como lo solicita la Ley de  menores a la que la provincia adhiere al igual que los postulados del propio Organismo proteccional.

 

A raíz de ello, el COPNAF aparece hoy en la provincia como tierra de nadie.

 

En una ciudad extendida, con eventos de gran dimensión, da vergüenza ajena que aún no se haya encontrado la persona para coordinar los destinos de los menores.

 

Es un Organismo que debe asistir a las familias en situación de crisis, para lo que destina sueldos que deberían  producir, o al menos intentar, resoluciones para los conflictos y sobre todo prevención.

 

Hoy, ni lo uno ni lo otro, pese al trabajo responsable de sus trabajadores que carecen de estímulos de dirigencia  capacitada y comprometida.

 

Desde nuestra organización  CEIM (Centro de Estudios e Investigaciones de la Mujer), con el trabajo gratuito de nuestro profesionales estamos  haciéndonos cargo de situaciones de violencia donde los testigos, o sea la niñez y adolescencia, carecen  de la ayuda necesaria  del COPNAF.

No hay recursos  profesionales  ni económicos a la altura de las circunstancias que vive esta ciudad.

 

Desde el año pasado se está pidiendo colaboración a quien ejerce la jefatura de este Organismo con llamadas que nunca fueron respondidas. Sigue siendo Paraná el ombligo del mundo.

 

Las instituciones que tanto le costó a nuestro pueblo sostener, no han tenido respuestas. Mientras los menores crecen en la droga, la abulia y la calle, algunos espacios de atención permanecen cerrados.

 

Recordemos que son organismos provinciales que se manejan con buenos presupuestos, pero que están mal dirigidos y somos muchas las personas que estamos esperando otras respuestas y que alguien se haga cargo de contener a los y las menores hijos de la violencia, el abuso, la pobreza y  de familias  en abandono social y educativo.

Reducir el tratamiento de las problemáticas a  los  logros o conquistas

económicas es desconocer  los mandatos educativos  que cada programa tiene.

 

Para quienes nos propusimos crear un espacio oficial de contención, en los albores de la democracia, no deja de ser un atropello más a nuestro trabajo y a nuestros sueños. Es este un lugar sensible y que debe estar en manos de personas  con  conocimiento y no con  presiones y sensiblerías  partidarias, que terminan re victimizando a las víctimas.

 

Todos sabemos  que los problemas no se resuelven de un día para otro,  menos aun con el tratamiento altanero y el desprecio hacia quienes seguimos apostando por una ciudad en paz.

 

Es  estremecedor que en un gobierno que se proclama popular, que ha levantado banderas  que protegen a la minoridad, todavía mantenga tremenda crisis que la sirve en bandeja a la comunidad que no tiene idea de cómo se resuelven los problemas.

Forman parte de esta complicidad hace mucho tiempo otros funcionarios, otros representantes populares que por “h o por b”, se desligan del tema en beneficio de sus propias quintas.

Por Meyi Carrazza – Ex coordinadora del Consejo del Menor.

 

{fcomment}


Difunde en las redes

Comentarios

comentarios