mié. Nov 20th, 2019

” La sombra del Indio “-Nova

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El 12 de abril de 2014, el predio del hipódromo de Gualeguaychú fue el lugar que recepcionó a más de 170 mil personas que vinieron a ver el recital del “Indio Solari”.

 

INDIO SOLARI

 

A casi de dos años de aquél acontecimiento que revolucionó la ciudad, pareciera que la sombra del Indio sigue proyectándose sobre la institución del Jockey Club, protagonista de la negociación para que el evento fuera posible.

 

EL NEGOCIO

 

Por aquél tiempo, el Jockey Club de nuestra ciudad afrontaba una deuda con la Afip de más de un millón y medio de pesos.

 

 

La situación financiera de la institución se presentaba, al menos, complicada y en un cuello de botella tal que no permitía encontrar soluciones amigables.

 

De repente apareció la gran posibilidad cuando les ofrecen un atractivo negocio que venía atado entre un productor artístico y el gobierno provincial de ese momento con Sergio Urribarri a la cabeza.

 

Allí se acordó que el hipódromo sería cerrado por 45 días, para efectuar todos los trabajos de adecuación para llevar adelante el recital.

 

A cambio de ello, desde la provincia se comprometen a hacerse cargo de abonar todos los gastos de logística, esto es traslado de los caballos de los diferentes stud, reconstrucción de los paredones perimetrales y el pago de seis millones de pesos a la entidad en concepto de arrendamiento del predio.

 

Sin dudas que esto solucionaría los problemas financieros del Jockey Club y así podrían recomponer sus números.

 

EL POST RECITAL.

 

La ciudad fue invadida por los fanáticos, nadie vendió nada, la lluvia hizo lo suyo y el recital se hizo en medio de un fangal que sepultó miles de zapatillas y dejó a más de uno vagando perdido por las calles de la ciudad sin saber ni cómo se llamaban.

 

La recomposición del predio se fue demorando y entonces comenzaron los interrogantes por parte de los socios y los propietarios de caballos que esperaban las tradicionales carreras de los domingos.

 

El cerco perimetral se realizó con un subsidio de la municipalidad de Gualeguaychú y el dinero prometido no aparecía. A dos meses de realizado el recital, el presidente de la entidad, Juan Martínez López, afirma en los medios de comunicación que “existía una demora y que el compromiso de pagar ese dinero era del gobierno provincial y no de la productora artística”.

 

El 22 de Junio se retoma la actividad hípica y Martínez López dice que “los trabajos realizados fueron encarados con mucho esfuerzo por el Jockey Club. Esto demandó no sólo esfuerzos sino también recursos económicos”.

 

Pasó el tiempo y la “demora” subsistió. Martínez López renuncia a la presidencia, y asume quien hasta ese momento se desempeñaba como vice, Gustavo Posadas.

 

En Diciembre de 2015, en una nota periodística, Gustavo Posadas dice que “la provincia no cumplió con lo acordado después del recital del Indio”. También dijo que sólo habían recibido un subsidio de 700 mil pesos que no alcanzaban para nada para cumplir con las deudas con Afip y Ater que llegaban a 3 millones de pesos.

 

Aseguró también que “no se cumplió con el compromiso de conseguir boxes para los caballos fuera del hipódromo, ni con el tiempo del pago de la estadía de los animales, por lo que el Jockey debió costear esos gastos hasta que se transfirieron, por partes, los fondos”.

 

LA RESPUESTA DEL GOBIERNO

 

Conocidas estas declaraciones vino la respuesta del gobierno provincial en boca de quien era el Ministro de cultura y comunicación, Pedro Báez. Este le respondió a Posadas que “sus dichos eran falsos y extemporáneos”, para luego afirmar que el gobierno “cumplió con todo lo prometido”.

 

Así, Báez detalló todo lo realizado por el gobierno. Según él, se mejoraron las pistas, se cambiaron las vallas que las circundan, se mejoró el sector donde se lavan los caballos, se mejoró el piso de la zona cercana a las tribunas, se rehizo el paredón que da a la Avenida Parque, se abonaron todos los gastos de traslado de caballos a otros hipódromos, incluso los de sus cuidadores y se le otorgó el subsidio acordado para pagar las deudas con la Afip.

 

También calificó el reclamo como “extemporáneo”, diciendo: “donde se ha visto que si no se cumplen los compromisos van a demorar más de veinte meses en efectuar los reclamos. Me parece que si la entidad tiene problemas financieros o de algún otro tipo tiene que mirar para adentro y ver qué cosas hicieron mal”.

 

METODOS DUDOSOS

 

Todos estos acontecimientos generaron fuertes reclamos por parte de socios y propietarios de studs, que requerían saber cuál es era la verdad de todo lo que se estaba ventilando públicamente.

A raíz de esto, hubo discusiones, renuncias y despidos dentro de la propia comisión directiva.

Como si esto fuera poco, un día se supo que los libros de actas y contables que maneja la comisión directiva desparecieron. Esos libros son responsabilidad del Presidente, el secretario y el abogado de la entidad.

 

Con la desaparición “sospechosa” de esa documentación es casi imposible saber qué pasó con el dinero. ¿Ingresó? ¿No ingresó? ¿Si ingresó a qué se destinó?.

 

Entre los procederes dudosos, también se vendieron terrenos sin la correspondiente aprobación de la asamblea de socios.

 

Es más, por dichos de socios enojados con toda esta situación, se supo que en la asamblea ordinaria que se realizó en Febrero de 2015, aparecieron “patovicas” enviados desde la UTTA (Unión de trabajadores del turf y afines), que habían sido solicitados por el delegado gremial de Gualeguaychú Fabricio Alcalá. La UTTA  a nivel nacional es manejada por Carlos Felice, quien además es el que maneja actualmente el hipódromo de Las Rosas.

 

La presencia de patovicas fue para impedir el ingreso a la asamblea de socios que, según los directivos, habían sido expulsados, pero en ningún momento habían sido notificados de tal expulsión.

 

La intención era que estos socios, enojados con todo lo que estaba sucediendo, no pudieran participar de la asamblea.

 

Allí, con la presencia de los “socios amigos” y nos veinte socios nuevos que también participaron incumpliendo lo establecido en el estatuto de la institución, se aprobó por unanimidad todo lo hecho durante el año. Llamativamente allí no se habló nada sobre el incumplimiento del gobierno por el recital del Indio Solari.

 

A esta altura de los acontecimientos la pregunta del millón es ¿dónde está la guita? ¿Vino el dinero como dijo Pedro Báez? Si fue así, ¿quién se lo quedó? ¿Se registró el ingreso de ese dinero en los asientos contables? Si no vino el dinero ¿Por qué no se acciona contra el gobierno provincial?

 

SE VIENEN LAS ELECCIONES

 

El 26 de Febrero se realizan elecciones para renovar autoridades en el Jockey Club de Gualeguaychú. Un grupo de personas ligadas al hipódromo y propietarios de caballos de carrera están conformando una lista para presentarse y tratar de ganar estas elecciones que serán de fundamental importancia para el futuro de la institución.

Ellos prometen investigar que ocurrió con este “negocio” que terminó siendo un perjuicio para el Jockey Club. También desean blanquear la deuda total de la entidad que a esta altura se calcula en mas de 3 millones de pesos y ver qué ocurre con la falta de actividad hípica, ya que hace 60 días que no hay carreras en el hipódromo local.

 

También quieren saber qué pasa con el mantenimiento de las pistas que es totalmente deficiente, ya que existe una gran cantidad de arena que supuestamente el gobierno provincial dio para ese fin y cuando se fue a buscar el material para realizar el trabajo, desde el corralón les dijeron que no tenían nada.

 

LAS RESPONSABILIDADES

 

Como se ve, la sombra del Indio Solari sigue deambulando sobre el hipódromo local.

 

 

Sin dudas que hay muchos responsables de lo ocurrido. En primer lugar los directivos del Jockey Club que acordaron este convenio en una unión bastante anormal para un evento de esta índole: Jockey club, productora artística, gobierno.

 

También hay fuerte responsabilidad de quienes dirigían el gobierno provincial en ese momento, especialmente el gobernador Urribarri y el Ministro Pedro Báez. Hacia abajo no se puede soslayar la responsabilidad del entonces intendente local, Juan José Bahillo y el secretario de gobierno Germán Grané.

 

Todos ellos han participado activamente de este evento que recaudó millones que no fueron sólo para el Indio Solari, sino también para solventar alguna que otra campaña política.

 

Lo importante es que “el sueño entrerriano” de tener al Indio Solari en Gualeguaychú se cumplió.

Muchos fanáticos llegaron desde todo el país y desde el exterior, realizando grandes esfuerzos y exprimiendo sus bolsillos, sin darse cuenta que les estaban sacando el dinero para otros objetivos y encima los dejaban contentos.

 

Al decir de uno de los temas del Indio Solari “El barro se hace cruel, nos viene a sepultar”.

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