En Gualeguaychú: policías jugándose el pellejo y tapando los agujeros del bendito Estado ausente

Difunde en las redes

In Gualeguaychú: policemen playing their skins and covering the holes of the blessed absent state.

Soy gualeguaychuense, soy de la ciudad de los poetas, del río del tigre grande, del carnaval del país y de los domingos por costanera.

Y hoy, me sorprende, me angustia y me decepciona que tanta cosa linda solo quede en efímeros paisajes o en un folleto turístico que vende “pura espuma”.

Acá está el día a día: gurises que delinquen por dos mangos, gurises que se matan por la droga, familias destrozadas, realidades inimaginables, pero tangibles y nuestras, muy nuestras.

¿Por qué seguimos mirando para otro lado?,¿por qué cortamos el hilo por lo más delgado buscando culpables?, ¿por qué no nos sinceramos y nos sacamos ese hermoso traje de hipocresía?

El comodismo, la falta de compromiso, el liderazgo de políticos de cartón, los ventajeros, los supuestos defensores de los Derechos Humanos nos siguen poniendo palos en la rueda para salir del pantano.

 El valor de una vida no es tema de discusión, pero, tener la posibilidad de repensar y brindad  oportunidades  de  contención y recuperación, eso sí que se debe y se tiene que hacer.

¿Por qué Gualeguaychú cuenta con tan pocos medios para atacar el flagelo de la droga?

¿Por qué dejamos que esto avance? ¿Será un “negocio” de unos pocos para arruinar la vida de muchos?

Policías jugándose el pellejo y tapando los agujeros del bendito Estado ausente.

Resultado de imagen para fotos de policias agredidos de entre rios

Así es el día a día de Mauricio Gómez,  prisionero de este Estado. Con tobillera, imposibilitado de trabajar, con un sueldo que decrece y una familia que mantener. Esperando que la justicia decida su suerte pero, a la vez, soportando el día a día sin poder alejarse más de 15 metros de su domicilio.

Es uno de los azules que hacía adicionales para llegar a fin de mes, mantenimiento en distintos lugares y trabajos de herrería.  Hoy  no puede hacer nada de eso.

¿A quién estamos condenando? ¿A un policía que concurrió como tantas veces al llamado de un barrio asolado por la delincuencia?

¿Qué justicia lleva hasta casi la beatificación a una persona que, lamentable y fortuitamente, perdió la vida porque “nadie” se ocupó de su problema en realidad?

¿Sabemos realmente si es verdad lo que publican otros medios donde aparece  pidiendo “justicia” justamente quien, un tiempo atrás,  había sido el autor de una denuncia por un hecho gravísimo que cometió su defendido?

Así estamos: que no nos vendan mentiras, que acá de sobra sabemos quién es quién.

 Decir “basta” y que solo unos pocos nos involucremos,  nos pinta como sociedad.

¿Qué Gualeguaychú queremos?

La turística, la que crece, la que tiene igualdad de oportunidades para todos, la que se ocupa y se preocupa por cada uno de sus ciudadanos?…

O…¿La que encuentra pibes drogándose en las esquinas, en las plazas?; ¿la de los kiosquitos vende-porros?, ¿la de los gurises que se suicidan porque no aguantan la abstinencia?

¿Tan difícil será poner lo que hay que poner sobre la mesa y crear un equipo que trabaje en serio contra el flagelo de la droga?

Acá hay que pensar si es por imposibilidad o por conveniencia de los que proveen la droga.

Quiero y deseo creer que no nos vamos a quedar mirando como simples espectadores mientras se nos mueren nuestros gurises.

Quiero y deseo pensar,  que aún hay personas que priorizan los intereses de los necesitados por sobre los suyos sin esperar sacar una tajada por involucrarse.

No dejemos que los vende humo nos sigan engañando y comencemos a cuidarnos.

Saquémonos el traje de hipocresía y juguémonos por la verdad.

Gualeguaychú te quiero limpia de drogas, de desidia y corrupción.

Mauricio Gómez, te quiero LIBRE  porque no te corresponde pagar la inoperancia de los que deben impartir justicia.

“Más que por la fuerza, nos dominan por el engaño” (Simón Bolívar)

Por Brave.


Difunde en las redes

Comentarios

comentarios