De oficio chorros: el Miki, el Nico, el Monito, el Narigón entre otras yerbas

Difunde en las redes

Of office jets: the Miki, the Nico, the Monito, the Narigón among other herbs.

Grandes personajes del hampa nombramos en el titular del artículo.

Primero comencemos con El Monito García, actualmente condenado por chorro y alojado en la granja penal El Potrero, este sujeto se cansó de robar, dañar y amedrentar a una gran barriada de la ciudad de Gualeguaychú, fue condenado por al menos dos años, que en poco tiempo saldrá a la calle.

 ¿Que decir sobre El Nico?

Actualmente con arresto domiciliario por unos 30 días, días que van trascurriendo, y al termino del cumplimiento tendrá rienda libre, como aquel juego de niños, piedra libre para Nico.

El Nico: llegó a tener toda la zona Oeste de la ciudad de rehén, con temor y miedo.

La sociedad espera por condena efectiva sobre los actos cometidos y comprobados por la justicia contra el mencionado.

El Miki.

Fue protagonista esta semana al caer preso dos veces, la primera vez robó celulares dentro de una casa, volvió a recupera la libertad, y cayó preso nuevamente por robar en un almacén.

Tengamos en cuenta que El Miki fue señalado como el autor del robo de una bicicleta a un Fiscal, entre otras 15 bicicletas más que se le atribuyen a este Santafecino, radicado en la ciudad, la  mayor parte de los años pasó tras las rejas por múltiples delitos.

Ahora nos concentramos en El Narigón.

Este sí que está bien oculto, y es uno de los vendedores de drogas, cuenta con antecedentes penales atribuidos también al robo del automotor, negocio que se le pinchó y se dedicó exclusivamente a la comercialización de estupefacientes.

Entre idas, y vueltas la cuestión que estas maravillas de criaturas andan entre nosotros, excepto el Monito hasta el momento.

Aclaremos que nos falta nombrar más apelativos de los autores de delitos.

Por supuesto esto no quedará acá.

La pregunta del millón.

¿Qué hacemos con estos buenos muchachos en él mientras tanto?

Como sociedad tendríamos que premiar a los policías que atrapan en reiteradas oportunidades a las monedas de siempre, es decir a las figuritas repetidas que caminan por pasillos de tribunales.

Continuar confiando en el sistema republicano, y en la justicia a pesar de todo.

Y alertar por todos los medios cuando circulen en la vía pública los personajes nombrados para cuidarnos entre todos.

Así las cosas por la ciudad del Carnaval.


Difunde en las redes

Comentarios

comentarios